sábado, 29 de agosto de 2009

Otra vez la ortografía

En la nueva selectividad se podrán descontar hasta 4 puntos por falta, restando 0,1 por cada error de expresión, ortografía o gramática. Algunos ya dicen que es demasiado, teniendo en cuenta lo mal que escriben (se dobla la penalización actual). A mí no me parece mal (son 40 faltas para perder todos los puntos, una barbaridad) y sabemos que esas amenazaz hacen que se fijen más al escribir.

Pero me preocupan dos cosas. La primera la eterna pregunta de cómo enseñar ortografía, pues muchos alumnos leen pero siguen cometiendo faltas, aunque se sepan las reglas. No es cosa de SMS ni demás, es un tema de atención y modelos, algo complejo que todos los profesores intentamos trabajar. Creo que lo más efectivo es pedirles que corrijan sus propios fallos (marcados por nosotros) de manera que tengan que reflexionar varias veces sobre la falta: explicar por qué, hacer frases, apuntarla aparte, corregir el error en la hoja y entregarla de nuevo, hacer ejercicios complementarios...). ¿Qué hacéis vosotros?

Lo que más preocupa, sin embargo, es la incoherencia de contar todas las faltas igual. No es lo mismo un error de tildes o de H, que responde a algo social de la lengua, pura convención, que un problema de estructura de frase o emplear mal una palabra, que denotan problemas en el pensamiento. Pero como se ve más el error ortográfico, que "duele a los ojos", pues se equipara. Las faltas de expresión deberían descontar mucho más, no están al mismo nivel que las otras, y más en una prueba de supuesta madurez como la selectividad (aunque ya he indicado que no acaba de convencerme en general).

6 comentarios:

Efe Morningstar dijo...

El problema de las faltas "de expresión" es que son más difíciles de cuantificar.

En mis exámenes suelo encontrar conjuntos de palabras que, pese a la insistencia de mis alumnos, no tengo narices de llamar "frases". ¿Cómo calificas un párrafo en el que nada tiene el más mínimo sentido?

Si además de cascarles un cero por no responder nada inteligible encima les quito puntos pues...

No, espera, ya lo entiendo. ¡Por fin podré explicar los números negativos con un ejemplo que no sea el del ascensor de El Corte Inglés!

¡Yuju!

Juliiiii dijo...

¡Hola de nuevo!

Antes de nada, muchas gracias por tus comentarios y por tus recomendaciones sobre sitios web de lecturas en la web. Ya conocía la mayoría, salvo la que me descubriste hace poco de librofilia, de la que soy un asiduo ahora gracias a ti.

Sobre lo que cuentas de la ortografía, ¿eso es a nivel nacional, o en Catalunya con la reforma educativa de la que nos has hablado anteriormente?

Contestando a tu pregunta, en nuestro instituto descontamos pues lo típico, 0,25 por falta y 0,10 por tilde, contamos el número de faltas y restamos esa nota, con la salvedad de que en el próximo ejercicio que corrijamos, si ha tenido menos faltas, se les devuelve la nota original. Llevamos dos años y aunque se le añade lo de copiar, la frase (o mandar ejercicios de la parte dedicada a ortografía en los libros de texto), los que cometen faltas, lo seguirán haciendo. Eso sí, parece que así se fijan más, pero es un tema muy complicado.

¡Un saludo!

Antonio dijo...

No podemos hacer de la ortografía (ni del fomento lector) una cuestión exclusiva de la asignatura de Lengua. Aunque no me gustan nada las faltas, tampoco estoy dispuesto a ser el monstruo que se cepilla a los alumnos que escriben mal, mientras sacan notables en otras asignaturas.

eduideas dijo...

Efe, sí, está claro que la expresión es más importante y por eso comparto la visión de Antonio, creo que es ahí donde hemos de penalizar sobre todo: cuando no se entiende lo que dicen.

Juli, me alegra que hayas descubierto Librofilia, yo también he conocido libros y propuestas en tu blog, seguimos leyéndonos. Esto de la ortografía de momento es en Catlunya, no sé si se implantará en el resto.

Efe Morningstar dijo...

Yo sí corrijo las faltas en los exámenes, aunque dé matemáticas. Mi problema es que no tengo mucho margen: en general hay poco texto que escribir (pido que expliquen cada paso que dan cuando realizan un problema, pero sin mucho éxito), pero hay aún menos puntos donde rascar, así que me limito a penalizarlos con medio punto si veo que tienen varias faltas, pero no puedo quitar mucho más.

En cualquier caso les insisto mucho sobre el tema. Lo de: "Profe, que esto es mates, no lengua" lo he tenido que oír una docena de veces este año.

Y lo que me queda...

eduideas dijo...

Efe, ojalá lo hicieran todos los profesores, pero el comentario de "esto no es lengua" se lo he oído también a algún docente...