jueves, 19 de enero de 2012

Dar clase en condiciones pésimas

Centros que no pueden pagar la luz, alumnos envueltos en mantas y chaquetas porque no se puede encender la calefacción, el papel de wáter de los pequeños racionado por centímetro y alumno, portátiles que no llegan y una conexión que no funciona, profesores que deben impartir materias para las que no están preparados, clases en las que no caben los alumnos, estudiantes sentados en el suelo porque no hay sillas suficientes, barracones en vez de colegios, patios que son barrizales entre dos bloques a la espera de ser acondicionados, gimnasios con goteras, falta de tizas, racionamiento de los folios a los profesores, eliminación de apoyos, reducción del material de laboratorio, amonestaciones por elaborar dossiers de ampliación con demasiadas páginas, clases teóricas de TIC por no poder acceder al aula de informática...

No, no hablamos de un país de África o de la situación de un estado tras un terremoto: estos son los recursos de la educación española. Y no entro en cuestiones pedagógicas afectadas por los recortes porque el tono ya pasaría de parecer exagerado (sin serlo, hay ejemplos de todo lo reseñado anteriormente) a directamente hilarante.

Sorprendentemente, los medios siguen atacando a los profesores por protestones y vagos. Eso sí, queremos ser Finlandia.

3 comentarios:

amelche dijo...

He ahí la cuestión: queremos ser Finlandia racaneando en todo lo que implique invertir dinero en educación. Por eso mañana mis compañeros y yo vamos a las manifestaciones en Alicante y Valencia. Un abrazo, compañera.

Lu dijo...

Eduideas, demasiadas verdades, demasiadas constataciones... ¡Vienen malos tiempos!

(Addenda: profesores que abogan por la evaluación positiva, docentes que limitan sus trabajos de corrección por falta de horas, equipos docentes que suprimen colonias, salidas...)

eduideas dijo...

Hay que ir a las protestas, sí, amelche. Lu, las addendas se están viendo estos días por twitter, esperemos que estos tiempos malos pasen pronto porque el panorama pinta realmente mal y están quemando a personas muy comprometidas. En el centro se respira crispación y los perjudicados serán los alumnos