jueves, 12 de junio de 2008

Conocer el entorno de los alumnos y alumnas

He conocido hace poco el fenómeno Hannah Montana, que enloquece a muchos preadolescentes. Me enteré casi por casualidad de su existencia por un comentario de una alumna y ahora lo veo por todas partes, hasta le dedican comentarios en el periódico. Y me ha hecho pensar que en la importancia de conocer el contexto de nuestros alumnos/as.


No digo que haya que ver sus series pero sí es bueno tener una mínima información sobre lo que leen, ven o escuchan porque es una buena manera de conocerlos más y, sobre todo, decidir si hay que trabajar o mencionar algunos contenidos en clase. Me refiero a Pressing Catch, a páginas web que incitan a la anorexia, a canciones de grupos skin, a falsas noticias que circulan, a los libros que triunfan y que no siempre son los que recomendamos... Si no sabemos que existen, no podremos opinar sobre ellos. Si no sabemos qué influencias tienen, no sabremos con qué referentes contar para relacionar los conocimientos de aula.

No siempre es fácil acercarse a su mundo, que aflora de manera informal en clase, que surge por la observación o el comentario. Pero sin duda es necesario. Por supuesto, eso puede ayudarnos en la fase de análisis de cómo ser mejor profesor (recuerdo que el CIO sigue abierto y esperando vuestros comentarios)


1 comentario:

Juan A. Pérez dijo...

Hola Eduideas.

Coincido con tu apreciación: es imprescindible conocer el contexto de los/as alumnos/as con quienes se trabaja. Hay que conocer su mundo, sus ideas, sus ídolos y costumbres. Desconocer el contexto de los educandos es el primer paso para una incomunicación refractaria.

Lo que me lleva a la importancia de contextualizar también los contenidos que se les ha de transmitir. Si no se prepara el terreno, si no se contextualizan los saberes es probable que caigan en terreno baldío.

Salud.