En Catalunya desaparecen las Aules d'Acollida (de enlace en otras comunidades) porque ha disminuido el número de inmigrantes debido a la crisis. Al margen de lo que indica este hecho, la medida hay que valorarla por sus posibles alternativas (prometidas pero aún no plasmadas).
Encontraría fatal que sencillamente se borrase este recurso, indispensable para el primer "choque" con el colegio de los que no dominan el idioma (porque puede hablarse sin duda de un tropiezo como poco). Pero es cierto que no funcionaba la transición de estas aulas al sistema ordinario. Hay que intentar que los alumnos, independientemente de su origen, tengan las máximas oportunidades educativas y llegar "tarde" al sistema reglado no puede suponer una condena al abandono prematuro o a itinerarios de peor calidad e inserción laboral.
Es necesario que los centros velen por un sistema de refuerzos que al margen de lo lingüístico toquen otros aspectos: curricular, expectativas, pertenencia al instituto, tutorial.... Solamente así se podrán suplir las Aules d'Acollida de manera satisfactoria. De lo contrario, será un enésimo recorte en detrimento de los más vulnerables.
Blog destinado a compartir ideas y recursos para las clases, reflexiones sobre educación y algunas cosillas más
viernes, 23 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
Hacer el bien entre países
Llego a una página interesante que clasifica los países según el bien que aportan a la humanidad y resulta que Irlanda es la nación más "buena" para el prójimo igual que en la edad media salvó gran parte de la cultura. ¿Qué hace a un país mejor que otro? Según esta página las aportaciones en ciencia y cultura, el número de estudiantes que viajan, la calidad de la sanidad, la participación en fórums de paz, las cuotas de la UNESCO y similares, la libertad de prensa, la baja participación en la industria de armas, la contribución en ayudas al desarrollo, el número de refugiados acogidos, el cuidado medioambiental o la igualdad social interna.
España es buena en la parte de salud (al menos hasta que los recortes se la carguen) y en solidaridad pero le falta excelencia en educación para alcanzar patentes y premios Nobel o para ser referente en ciencia. Ocupa un feo lugar en exportación de armas y violencia interna, aunque ha firmado tratados internacionales para mejorar su integración en el sistema global. En total está en el puesto 19 del mundo, no es una mala posición.
¿Qué opináis de estos indicadores? ¿Cuánto bien hacemos al mundo?
España es buena en la parte de salud (al menos hasta que los recortes se la carguen) y en solidaridad pero le falta excelencia en educación para alcanzar patentes y premios Nobel o para ser referente en ciencia. Ocupa un feo lugar en exportación de armas y violencia interna, aunque ha firmado tratados internacionales para mejorar su integración en el sistema global. En total está en el puesto 19 del mundo, no es una mala posición.
¿Qué opináis de estos indicadores? ¿Cuánto bien hacemos al mundo?
sábado, 3 de enero de 2015
La LOMCE y currículos sobrecargados: filosofía y literatura
Ya han salido los currículos ¿definitivos? LOMCE de ESO y Bachillerato, que confirman las incongruencias y sesgos ideológicos que ya comenté acerca de los borradores. El documento merece un análisis detallado pero quiero destacar sobre todo la abundancia del temario, que hace que sea imposible de dar con una cierta profundidad. Habrá que ver las evaluaciones finales de etapa para decidir cómo impartir la asignatura, de carácter absolutamente memorístico y cero competencial a pesar de lo que la ley misma proclama.
¿Ejemplos de currículum inabarcable? Dar toda la historia de España desde la prehistoria hasta la transición en un solo curso, el más breve de todos. Toda la literatura castellana hasta el siglo XIX en 1 Bachillerato, donde además se debe explicar la oración simple y compuesta enteras y varios temas de lengua. Las asignaturas de modalidad que no tienen continuidad a lo largo del bachillerato están todas hiperrellenas.
Me gustaría fijarme en cómo quedan dos áreas: la filosofía y la literatura, ambas gravemente perjudicadas por la LOMCE, y no lo considero casual. Sus temarios son de locos pero sus horas muy escasas.
La filosofía pierde las asignaturas de ciudadanía y varias optativas. La ética se constituye en alternativa a la religión en secundaria. La única asignatura obligatoria es la de primero de bachillerato, puesto que en segundo se ofrece únicamente como optativa (y con algún tema diferente en función de si la escogen los de letras o los demás). En 4º de ESO también aparece como optativa generalista.
El temario de la filosofía de secundaria se solapa con la psicología de bachillerato (teorías de la personalidad, motivación, afectividad, la inteligencia...) y con la filosofía de primero (del mito al logos, el sentido de la existencia, el ser humano a lo largo de la historia, tipos de verdad, teoría del conocimiento, la estética, la metafísica....). Además de todo eso hay que impartir una introducción a la neurociencia, a la teoría del caos, examinar la socialización y sus condicionantes, discutir el concepto de civilización y cultura analizando el etnocentrismo, entender las teorías de la alteridad, experimentar con técnicas de creatividad y estudiar las teorías de la imaginación y el alma. Increíble.
Pero en primero de bachillerato no se quedan cortos. Hay que tratar los temas ya mencionados de epistemología e introducción a la filosofía y además apariencia y realidad, permanencia y cambio, filosofía de la naturaleza, categorización y abstracción, la evolución, panorama de los principales movimientos éticos en la historia, filosofía política, filosofía del lenguaje, introducción a la lógica, retórica y filosofía de la empresa. Todos estos temas con pinceladas de autores bien diversos que hay que memorizar y comentar.
Los de humanidades que opten por filosofía no tendrán los autores limitados por la selectividad como ocurre ahora. En el año con más estrés de todo el colegio deberán analizar los presocráticos, Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, Ockam, panorama general de las filosofías medieval y renacentistas, Maquiavelo, Descartes, Hume, Locke, Rousseau y sus relaciones con los demás ilustrados, Kant, Marx, Nietzsche, Ortega y Gasset y Habermas. Todo ello a fondo, con la lectura de sus textos principales.
Los que la cojan por otras modalidades analizarán la filosofía griega en su totalidad, incluyendo el helenismo y sus relaciones con las ciencias, los mismos autores medievales que los de letras, Francis Bacon, Maquiavelo, Descartes, Spinoza, Hume, Locke, Kant, Marx, Engels, Feuerbach, Nietzsche, Schopenhauer,Vattimo y Lyotard.
La literatura no corre mejor suerte. Se reducen dos materias de modalidad de literatura, quedando solamente una literatura universal que no es tal y de un solo año y se suprimen las optativas en la eso más afines. En la literatura española del bachillerato se abordan todos los autores hasta el siglo XIX en un año y se dedica el segundo curso al siglo XX, como he dicho dentro de la materia común donde hay un temario extensímo de lengua, ya que no aparece la literatura de modalidad como tal. La literatura "universal" trata todos los autores de las grandes lenguas europeas desde el renacimiento hasta la actualidad. Los periodos anteriores quedan reducidos a una introducción, se supone que los autores grecolatinos los conocerán en latín y cultura clásica (si son los mismos alumnos en ambas materias) sin embargo la edad media no española brilla por su ausencia. Por supuesto no se incluyen autores de otros continentes pero es que la selección europea deja fuera a grandes nombres. No se podían meter más, claro, en un temario de tanta extensión y solo un curso. En la ESO se aborda un esquema cronológico rígido sin conexiones apenas con autores de fuera del dominio lingüístico.
¿Cómo quieren que los alumnos se embutan de todo esto?
¿Ejemplos de currículum inabarcable? Dar toda la historia de España desde la prehistoria hasta la transición en un solo curso, el más breve de todos. Toda la literatura castellana hasta el siglo XIX en 1 Bachillerato, donde además se debe explicar la oración simple y compuesta enteras y varios temas de lengua. Las asignaturas de modalidad que no tienen continuidad a lo largo del bachillerato están todas hiperrellenas.
Me gustaría fijarme en cómo quedan dos áreas: la filosofía y la literatura, ambas gravemente perjudicadas por la LOMCE, y no lo considero casual. Sus temarios son de locos pero sus horas muy escasas.
La filosofía pierde las asignaturas de ciudadanía y varias optativas. La ética se constituye en alternativa a la religión en secundaria. La única asignatura obligatoria es la de primero de bachillerato, puesto que en segundo se ofrece únicamente como optativa (y con algún tema diferente en función de si la escogen los de letras o los demás). En 4º de ESO también aparece como optativa generalista.
El temario de la filosofía de secundaria se solapa con la psicología de bachillerato (teorías de la personalidad, motivación, afectividad, la inteligencia...) y con la filosofía de primero (del mito al logos, el sentido de la existencia, el ser humano a lo largo de la historia, tipos de verdad, teoría del conocimiento, la estética, la metafísica....). Además de todo eso hay que impartir una introducción a la neurociencia, a la teoría del caos, examinar la socialización y sus condicionantes, discutir el concepto de civilización y cultura analizando el etnocentrismo, entender las teorías de la alteridad, experimentar con técnicas de creatividad y estudiar las teorías de la imaginación y el alma. Increíble.
Pero en primero de bachillerato no se quedan cortos. Hay que tratar los temas ya mencionados de epistemología e introducción a la filosofía y además apariencia y realidad, permanencia y cambio, filosofía de la naturaleza, categorización y abstracción, la evolución, panorama de los principales movimientos éticos en la historia, filosofía política, filosofía del lenguaje, introducción a la lógica, retórica y filosofía de la empresa. Todos estos temas con pinceladas de autores bien diversos que hay que memorizar y comentar.
Los de humanidades que opten por filosofía no tendrán los autores limitados por la selectividad como ocurre ahora. En el año con más estrés de todo el colegio deberán analizar los presocráticos, Platón, Aristóteles, San Agustín, Santo Tomás, Ockam, panorama general de las filosofías medieval y renacentistas, Maquiavelo, Descartes, Hume, Locke, Rousseau y sus relaciones con los demás ilustrados, Kant, Marx, Nietzsche, Ortega y Gasset y Habermas. Todo ello a fondo, con la lectura de sus textos principales.
Los que la cojan por otras modalidades analizarán la filosofía griega en su totalidad, incluyendo el helenismo y sus relaciones con las ciencias, los mismos autores medievales que los de letras, Francis Bacon, Maquiavelo, Descartes, Spinoza, Hume, Locke, Kant, Marx, Engels, Feuerbach, Nietzsche, Schopenhauer,Vattimo y Lyotard.
La literatura no corre mejor suerte. Se reducen dos materias de modalidad de literatura, quedando solamente una literatura universal que no es tal y de un solo año y se suprimen las optativas en la eso más afines. En la literatura española del bachillerato se abordan todos los autores hasta el siglo XIX en un año y se dedica el segundo curso al siglo XX, como he dicho dentro de la materia común donde hay un temario extensímo de lengua, ya que no aparece la literatura de modalidad como tal. La literatura "universal" trata todos los autores de las grandes lenguas europeas desde el renacimiento hasta la actualidad. Los periodos anteriores quedan reducidos a una introducción, se supone que los autores grecolatinos los conocerán en latín y cultura clásica (si son los mismos alumnos en ambas materias) sin embargo la edad media no española brilla por su ausencia. Por supuesto no se incluyen autores de otros continentes pero es que la selección europea deja fuera a grandes nombres. No se podían meter más, claro, en un temario de tanta extensión y solo un curso. En la ESO se aborda un esquema cronológico rígido sin conexiones apenas con autores de fuera del dominio lingüístico.
¿Cómo quieren que los alumnos se embutan de todo esto?
miércoles, 10 de diciembre de 2014
Pirámides de lectura
Desde Ensenyament se fomenta esta pirámides de la lectura que intenta que los alumnos lean fuera del aula como un hábito cotidiano. Quizá cambiaría algunas cosas, especialmente en la frecuencia de según qué actos, pero en general me parece una muy buena iniciativa:
- fomenta espíritu competitivo (hacer todas las acciones), gamificación, que puede ser un aliado para leer, en reto contra uno mismo o contra los demás
- trata de socializar en la escuela lo que se hace fuera de ella y al revés
- incide en hábitos culturales familiares y no solamente en temas curriculares
- incorpora las nuevas tecnologías de una manera lógica para el fomento de la lectura
- separa la lectura por placer de otros tipos de lectura más escolares
Debería haber más iniciativas similares en otros ámbitos igualmente necesitados de atención. Veremos qué familias implementan las pirámides o desde cuántos centros se promueven.
- fomenta espíritu competitivo (hacer todas las acciones), gamificación, que puede ser un aliado para leer, en reto contra uno mismo o contra los demás
- trata de socializar en la escuela lo que se hace fuera de ella y al revés
- incide en hábitos culturales familiares y no solamente en temas curriculares
- incorpora las nuevas tecnologías de una manera lógica para el fomento de la lectura
- separa la lectura por placer de otros tipos de lectura más escolares
Debería haber más iniciativas similares en otros ámbitos igualmente necesitados de atención. Veremos qué familias implementan las pirámides o desde cuántos centros se promueven.
domingo, 30 de noviembre de 2014
Saberes críticos
Leo los materiales de La razón desencantada, especialmente la parte de análisis del sistema actual. Hay algunos puntos que considero relevantes para analizar qué papel tiene que jugar la escuela en un mundo capitalista de hoy en día, donde el sistema educativo puede (y yo creo que debe) jugar un rol de oposición a sus excesos negativos formando a individuos críticos.
Un primer aspecto relevante es la creación de lazos fuertes. El mundo actual promueve muchas veces afectos superficiales, emociones histéticas dirigidas al consumo o al disfrute inmediato y no tanto las relaciones a largo plazo o los sentimientos de pertenencia (con excepción de las marcas, que aspiran a fidelizar al cliente pero que en cambio promueven la necesidad de cambio constante para comprar sus nuvos productos). El colegio debe educar las emociones, darles el valor que merecen, crear comunidades.
Otro elemento destacable es que la hiperespecialización y la infoxicación pueden conducir a un individuo en perpetua "obsolescencia cognitiva", con cuatro ideas generales y muchas opiniones vehementes y cambiantes pero mal argumentadas. Debemos preparar a nuestros alumnos para saber seleccionar la información relevante, convertirla en conocimiento hilando los diferentes campos en un saber general, que les aporte referentes y capacidad de espíritu crítico.
Un tercer input es la mercantilización de todo lo humano. Hay que enseñar que no todo tiene un precio, que hay cosas aparentemente "inútiles" pero realmente valiosas, que se puede trabajar o ayudar sin querer monetarizarlo (se puede estudiar por aprender, no solamente para mejorar la empleabilidad), que a veces hay mucha riqueza fuera del mercado.
Por último se alerta sobre el riesgo de estar siempre entretenidos, sin tiempo para la reflexión, la diversión superficial a toda costa. Muchas propuestas educativas caen en ese error, debemos motivar a nuestros alumnos sin banalizarlo todo y enseñando que el esfuerzo o los momentos de pausa son fundamentales. ¿Cuántos de nuestros estudiantes no saben estar solos o permanecer un rato penando, o estar sin escuchar música o mirar a una pantalla para dejar que aflore su interior? La educación también tiene que enseñar a convivir con uno mismo, no solamente con los demás.
Un primer aspecto relevante es la creación de lazos fuertes. El mundo actual promueve muchas veces afectos superficiales, emociones histéticas dirigidas al consumo o al disfrute inmediato y no tanto las relaciones a largo plazo o los sentimientos de pertenencia (con excepción de las marcas, que aspiran a fidelizar al cliente pero que en cambio promueven la necesidad de cambio constante para comprar sus nuvos productos). El colegio debe educar las emociones, darles el valor que merecen, crear comunidades.
Otro elemento destacable es que la hiperespecialización y la infoxicación pueden conducir a un individuo en perpetua "obsolescencia cognitiva", con cuatro ideas generales y muchas opiniones vehementes y cambiantes pero mal argumentadas. Debemos preparar a nuestros alumnos para saber seleccionar la información relevante, convertirla en conocimiento hilando los diferentes campos en un saber general, que les aporte referentes y capacidad de espíritu crítico.
Un tercer input es la mercantilización de todo lo humano. Hay que enseñar que no todo tiene un precio, que hay cosas aparentemente "inútiles" pero realmente valiosas, que se puede trabajar o ayudar sin querer monetarizarlo (se puede estudiar por aprender, no solamente para mejorar la empleabilidad), que a veces hay mucha riqueza fuera del mercado.
Por último se alerta sobre el riesgo de estar siempre entretenidos, sin tiempo para la reflexión, la diversión superficial a toda costa. Muchas propuestas educativas caen en ese error, debemos motivar a nuestros alumnos sin banalizarlo todo y enseñando que el esfuerzo o los momentos de pausa son fundamentales. ¿Cuántos de nuestros estudiantes no saben estar solos o permanecer un rato penando, o estar sin escuchar música o mirar a una pantalla para dejar que aflore su interior? La educación también tiene que enseñar a convivir con uno mismo, no solamente con los demás.
lunes, 24 de noviembre de 2014
Organizando profesores por cursos
He hablado en otras ocasiones de la necesidad de que el tutor siga varios cursos con el mismo alumno y de que haya estabilidad en los docentes que dan clase a un mismo grupo. Eso no significa necesariamente que haya equipos docentes estancos por ciclos o cursos (profesores "especialistas" en unos cursos), ya que como todo, puede tener ventajas e inconvenientes.
Tener los mismos profesores por ciclo o curso siempre
* Ventajas: los profesores conocen a fondo esas edades y van mejorando su práctica con los años; hay un mismo equipo (y más reducido) de referentes para una clase, que dura más de un año, con lo cual se conoce mejor a cada alumno; los estudiantes no deben adaptarse a diferentes sistemas y manías cada curso sino que aprecian una coherencia de método; es más fácil montar proyectos interasignaturas
* Inconvenientes: los profesores no tienen la perspectiva global de la etapa, no ven lo que ocurre después o antes y se encasillan en una manera de hacer; se pueden crear dinámicas negativas en los equipos docentes (de relación personal) complicadas de cambiar al no haber elementos nuevos (otras personas)
Tener un profesor (o más) que está todos los años de la etapa con el mismo grupo
*Ventajas: el profesor conoce perfectamente a los alumnos y estos a él; se puede programar mejor sabiendo qué se ha dado y cómo; hay una evolución natural en los contenidos; ayuda a personalizar el aprendizaje
* Inconvenientes: es imposible para el alumno esquivar a un mal profesor, con el que no se lleva bien o que imparte clases mediocres; solo ven cada asignatura de una única manera, disminuye la pluralidad
Tener profesores diferentes cada año
* Ventajas: máxima diversidad
* Inconvenientes: hay que acostumbrarse y volver atrás a las maneras de cada profesor; es difícil conocer al alumno en profundidad o programar con coherencia y personalizando; aumentan las repeticiones en las materias; es complicado coordinar profesores puesto que no todos están en los mismos cursos y horarios
Es evidente por tanto que el modelo más extendido, que es ir cambiando de profesor, repitiendo y dependiendo del azar, es el peor para el centro y para el alumno, ya que responde a conveniencias horarias y organizativas y no pedagógicas. Considero que lo ideal es tener algunas materias transversales, que "suben" con los alumnos y que esos profesores hagan de puente con los equipos docentes instalados en cursos o ciclos concretos. Para no quemar al profesorado, se puede ir cambiando cada ciertos años quiénes cambian de curso y quiénes se quedan.
¿Y vosotros, cuál creéis que es el sistema más beneficioso para los alumnos? ¿Es el que tenéis en vuestro centro?
Tener los mismos profesores por ciclo o curso siempre
* Ventajas: los profesores conocen a fondo esas edades y van mejorando su práctica con los años; hay un mismo equipo (y más reducido) de referentes para una clase, que dura más de un año, con lo cual se conoce mejor a cada alumno; los estudiantes no deben adaptarse a diferentes sistemas y manías cada curso sino que aprecian una coherencia de método; es más fácil montar proyectos interasignaturas
* Inconvenientes: los profesores no tienen la perspectiva global de la etapa, no ven lo que ocurre después o antes y se encasillan en una manera de hacer; se pueden crear dinámicas negativas en los equipos docentes (de relación personal) complicadas de cambiar al no haber elementos nuevos (otras personas)
Tener un profesor (o más) que está todos los años de la etapa con el mismo grupo
*Ventajas: el profesor conoce perfectamente a los alumnos y estos a él; se puede programar mejor sabiendo qué se ha dado y cómo; hay una evolución natural en los contenidos; ayuda a personalizar el aprendizaje
* Inconvenientes: es imposible para el alumno esquivar a un mal profesor, con el que no se lleva bien o que imparte clases mediocres; solo ven cada asignatura de una única manera, disminuye la pluralidad
Tener profesores diferentes cada año
* Ventajas: máxima diversidad
* Inconvenientes: hay que acostumbrarse y volver atrás a las maneras de cada profesor; es difícil conocer al alumno en profundidad o programar con coherencia y personalizando; aumentan las repeticiones en las materias; es complicado coordinar profesores puesto que no todos están en los mismos cursos y horarios
Es evidente por tanto que el modelo más extendido, que es ir cambiando de profesor, repitiendo y dependiendo del azar, es el peor para el centro y para el alumno, ya que responde a conveniencias horarias y organizativas y no pedagógicas. Considero que lo ideal es tener algunas materias transversales, que "suben" con los alumnos y que esos profesores hagan de puente con los equipos docentes instalados en cursos o ciclos concretos. Para no quemar al profesorado, se puede ir cambiando cada ciertos años quiénes cambian de curso y quiénes se quedan.
¿Y vosotros, cuál creéis que es el sistema más beneficioso para los alumnos? ¿Es el que tenéis en vuestro centro?
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Decreto de especialidades docentes
Circula el borrador de las nuevas especialidades docentes LOMCE, es decir, el que detalla qué asignaturas podrá (o se verá obligado) a impartir cada profesor. Se supone que pone un poco de orden en el desbarajuste de las afines que no tienen nada que ver con la especialidad que actualmente se imparten para completar horarios como consecuencia de los recortes.
Hay alguna atribución surrealista. Por ejemplo los profesores de castellano podrán dar clases de artes escénicas y danza. Entiendo lo del teatro pero no sé si todos los docentes de formación filológica podrán hablar de bailes y coreografías. Esa misma asignatura la pueden dar los de música, que quizá entiendan el acompañamiento del ballet pero no tienen por qué saber de movimientos o de obras de Shakespeare.
En el caso de afines "obligadas" se abre la veda: un profesor de alemán puede dar castellano, uno de biología puede ser profesor de matemáticas en sus distintas ramas, los de filosofía tendrán que bregar con iniciación a la actividad emprendedora, los de geografía podrán gozar de esa materia de danza que parece ser para todo el mundo, mientras que los de lengua pueden impartir sociales (ya ocurre en los ámbitos) y así sucesivamente.
No digo que esos profesores no puedan dar y perfectamente esas materias, de hecho creo que unir áreas es una fantástica idea y más en secundaria, donde además se reduce el número de referentes de un alumno. Lo que no comprendo es que se creen falsas familias de afinidades que pueden forzar a centros con poca plantilla a destinar a docentes poco preparados y peor motivados a dar clase de algo que no es lo suyo.
Lo normal sería que aparte de las especialidades propias (los de mates, dan mates, como es de sentido común) se habilitara un procedimiento - voluntario siempre- para poder certificar que se pueden dar clases de calidad de otras asignaturas, de manera que se pudieran establecer perfiles docentes relamente polivalentes, profesores que quisieran trabajar de otra manera o dar varias áreas para tener más posibilidades de inserción. Pero no especificar cuál debe ser la segunda materia o se producen disparates como de costumbre. Veremos si prospera el borrador.
Hay alguna atribución surrealista. Por ejemplo los profesores de castellano podrán dar clases de artes escénicas y danza. Entiendo lo del teatro pero no sé si todos los docentes de formación filológica podrán hablar de bailes y coreografías. Esa misma asignatura la pueden dar los de música, que quizá entiendan el acompañamiento del ballet pero no tienen por qué saber de movimientos o de obras de Shakespeare.
En el caso de afines "obligadas" se abre la veda: un profesor de alemán puede dar castellano, uno de biología puede ser profesor de matemáticas en sus distintas ramas, los de filosofía tendrán que bregar con iniciación a la actividad emprendedora, los de geografía podrán gozar de esa materia de danza que parece ser para todo el mundo, mientras que los de lengua pueden impartir sociales (ya ocurre en los ámbitos) y así sucesivamente.
No digo que esos profesores no puedan dar y perfectamente esas materias, de hecho creo que unir áreas es una fantástica idea y más en secundaria, donde además se reduce el número de referentes de un alumno. Lo que no comprendo es que se creen falsas familias de afinidades que pueden forzar a centros con poca plantilla a destinar a docentes poco preparados y peor motivados a dar clase de algo que no es lo suyo.
Lo normal sería que aparte de las especialidades propias (los de mates, dan mates, como es de sentido común) se habilitara un procedimiento - voluntario siempre- para poder certificar que se pueden dar clases de calidad de otras asignaturas, de manera que se pudieran establecer perfiles docentes relamente polivalentes, profesores que quisieran trabajar de otra manera o dar varias áreas para tener más posibilidades de inserción. Pero no especificar cuál debe ser la segunda materia o se producen disparates como de costumbre. Veremos si prospera el borrador.
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