Mostrando entradas con la etiqueta educación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta educación. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de febrero de 2015

Plan de equidad en las aulas

A raíz de las propuestas sobre un posible plan de equidad (que considero fundamental si es real y no uno de tantos programas fantasma), creo que hay dos sugerencias que conviene destacar:

1) Las políticas que intervienen en el entorno familiar (planes de salud, servicios sociales...) inciden directamente en los resultados de los hijos: la educación debe ser un punto más de las políticas de bienestar, integrado con el resto
2) Hay que dotar de más recursos a los centros con más dificultades, al menos de forma temporal, para poder ofrecer complementos, reducir ratios....

Considero que es fundamental esta mirada integradora, dado que la mayoría de estudios alertan del fuerte componente socioeconómico del fracaso escolar. La escuela debe tratar de compensar las desigualdades de partida, pero es complicado que lo haga en solitario y cuantas más sinergias se creen de ayuda a un territorio o colectivo, más probable es que disminuya el abandono y mejore el nivel cultural.

¿Y cómo podemos contribuir desde el aula, si esos planes exceden en mucho nuestro ámbito de actuación? Podemos hacer muchas cosas: colaborar con las entidades del barrio,  ofrecer un sistema de refuerzos efectivo que combine horario lectivo y extralectivo con el apoyo del AMPA, dejar de clasificar por notas los grupos- clase y tratar de que todos lleguen al máximo, diversificar la evaluación para que más alumnos puedan mostrar su potencial, formar a los docentes en temas de equidad, incrementar los espacios de tutoría y coordinación entre profesores, ampliar la atención a las familias y exigirles que no bajen las expectativas.... Aunque el fracaso y la desigualdad es algo que se forja fuera del aula, el plan de equidad es interno y puede ayudar a paliarlos.


jueves, 12 de febrero de 2015

La diversidad en el aula

Se está debatiendo el modelo de escuela inclusiva. La verdad es que los recursos para tratar la diversidad de los alumnos NEE (y sus múltiples variantes) suelen ser insuficientes. USEE, UAC, AO, UME, DC, PI.... Mucha sigla y diagóstico, mucho plan "personalizado" pero poca solución. Parece ser que con el etiquetado del problema, este desaparece. Y entonces se aborda bajando el nivel, dando materiales de un curso inferior o bien sacando al alumno del aula en determinadas horas (o totalmente). Y listos.

Lo peor es que cada vez más alumnos caen bajo ese paraguas del itinerario paralelo sin solución real. Los psicopedagogos se afanan en buscar qué le pasa al estudiante X y eso tranquiliza a todos. Tiene TDAH (una plaga aunque empieza a bajar un poco la moda), dislexia, síndrome de lo que sea. Ah vale, es normal entonces que no logre seguir o que no trabaje nada, lo ayudaremos con uno de nuestros programas específicos y seguirá sin lograrlo al final de la etapa pero podría titular si no es disruptivo y punto.

Falta sin duda formación específica para atender correctamente esos casos, y por parte del profesorado ordinario, asesorado por los profesionales pero nunca sustituido. Igual que en magisterio ha desaparecido la opción de educación especial, que ha sido asumida por los grados de primaria e infantil, en secundaria todos los alumnos tendrían que poder mejorar en su aula de referencia. Lo demás son parches y eufemismos.

domingo, 30 de noviembre de 2014

Saberes críticos

Leo los materiales de La razón desencantada, especialmente la parte de análisis del sistema actual. Hay algunos puntos que considero relevantes para analizar qué papel tiene que jugar la escuela en un mundo capitalista de hoy en día, donde el sistema educativo puede (y yo creo que debe) jugar un rol de oposición a sus excesos negativos formando a individuos críticos.

Un primer aspecto relevante es la creación de lazos fuertes. El mundo actual promueve muchas veces afectos superficiales, emociones histéticas dirigidas al consumo o al disfrute inmediato y no tanto las relaciones a largo plazo o los sentimientos de pertenencia (con excepción de las marcas, que aspiran a fidelizar al cliente pero que en cambio promueven la necesidad de cambio constante para comprar sus nuvos productos). El colegio debe educar las emociones, darles el valor que merecen, crear comunidades.

Otro elemento destacable es que la hiperespecialización y la infoxicación pueden conducir a un individuo en perpetua "obsolescencia cognitiva", con cuatro ideas generales y muchas opiniones vehementes y cambiantes pero mal argumentadas. Debemos preparar a nuestros alumnos para saber seleccionar la información relevante, convertirla en conocimiento hilando los diferentes campos en un saber general, que les aporte referentes y capacidad de espíritu crítico.

Un tercer input es la mercantilización de todo lo humano. Hay que enseñar que no todo tiene un precio, que hay cosas aparentemente "inútiles" pero realmente valiosas, que se puede trabajar o ayudar sin querer monetarizarlo (se puede estudiar por aprender, no solamente para mejorar la empleabilidad), que a veces hay mucha riqueza fuera del mercado.

Por último se alerta sobre el riesgo de estar siempre entretenidos, sin tiempo para la reflexión, la diversión superficial a toda costa. Muchas propuestas educativas caen en ese error, debemos motivar a nuestros alumnos sin banalizarlo todo y enseñando que el esfuerzo o los momentos de pausa son fundamentales. ¿Cuántos de nuestros estudiantes no saben estar solos o permanecer un rato penando, o estar sin escuchar música o mirar a una pantalla para dejar que aflore su interior? La educación también tiene que enseñar a convivir con uno mismo, no solamente con los demás.


lunes, 24 de noviembre de 2014

Organizando profesores por cursos

He hablado en otras ocasiones de la necesidad de que el tutor siga varios cursos con el mismo alumno y de que haya estabilidad en los docentes que dan clase a un mismo grupo. Eso no significa necesariamente que haya equipos docentes estancos por ciclos o cursos (profesores "especialistas" en unos cursos), ya que como todo, puede tener ventajas e inconvenientes.

Tener los mismos profesores por ciclo o curso siempre

* Ventajas: los profesores conocen a fondo esas edades y van mejorando su práctica con los años; hay un mismo equipo (y más reducido) de referentes para una clase, que dura más de un año, con lo cual se conoce mejor a cada alumno; los estudiantes no deben adaptarse a diferentes sistemas y manías cada curso sino que aprecian una coherencia de método; es más fácil montar proyectos interasignaturas
* Inconvenientes: los profesores no tienen la perspectiva global de la etapa, no ven lo que ocurre después o antes y se encasillan en una manera de hacer; se pueden crear dinámicas negativas en los equipos docentes (de relación personal) complicadas de cambiar al no haber elementos nuevos (otras personas)

Tener un profesor (o más) que está todos los años de la etapa con el mismo grupo

*Ventajas: el profesor conoce perfectamente a los alumnos y estos a él; se puede programar mejor sabiendo qué se ha dado y cómo; hay una evolución natural en los contenidos; ayuda a personalizar el aprendizaje
* Inconvenientes: es imposible para el alumno esquivar a un mal profesor, con el que no se lleva bien o que imparte clases mediocres; solo ven cada asignatura de una única manera, disminuye la pluralidad

Tener profesores diferentes cada año

* Ventajas: máxima diversidad
* Inconvenientes: hay que acostumbrarse y volver atrás a las maneras de cada profesor; es difícil conocer al alumno en profundidad o programar con coherencia y personalizando; aumentan las repeticiones en las materias; es complicado coordinar profesores puesto que no todos están en los mismos cursos y horarios

Es evidente por tanto que el modelo más extendido, que es ir cambiando de profesor, repitiendo y dependiendo del azar, es el peor para el centro y para el alumno, ya que responde a conveniencias horarias y organizativas y no pedagógicas. Considero que lo ideal es tener algunas materias transversales, que "suben" con los alumnos y que esos profesores hagan de puente con los equipos docentes instalados en cursos o ciclos concretos. Para no quemar al profesorado, se puede ir cambiando cada ciertos años quiénes cambian de curso y quiénes se quedan.

¿Y vosotros, cuál creéis que es el sistema más beneficioso para los alumnos? ¿Es el que tenéis en vuestro centro?

domingo, 26 de octubre de 2014

De la teoría a la realidad

De recitar el libro de texto al aprendizaje por proyectos. De clases magistrales a clases flipeadas o enseñanza individualizada. De uso de las TIC como mero soporte a cambio metodológico usando la tecnología cuando convenga. De grupos numerosos a ratios reducidas o a más docentes en una misma aula. De contenidos separados por materias y temas a visión interdisciplinar. De pura evaluación memorística a tener en cuenta todas las inteligencias y evaluación continua. De docente transmisor a profesor que motiva, guía y acompaña a sus alumnos. De tutorías para llenar la hora semanal a auténticos planes tutoriales personalizados. De manual escolar al mundo de Internet. De seguir un esquema rígido de temas a incorporar la actualidad y los intereses de los estudiantes a las lecciones de aula. De calificación unidireccional a coevaluación y trabajo cooperativo....

Creo que todos tenemos ya bastante claro cómo debe ser la nueva escuela (ya no es ni nueva de años que hace que se plantan estos mismos retos con diferentes siglas). El diagnóstico está claro, los modelos, evidentes. ¿Por qué no pasamos de A, un sistema que no funciona y que deja a un tercio de los alumnos fuera a B, una nueva pedagogía? Aquí viene el catálogo de excusas (tiempo, administración, dirección, poco apoyo entre compañeros...) y problemas reales (materiales dispersos, ratios, poca formación, recortes....) Ya es hora de pensar cómo solventar esos escollos que nos impiden pasar de A a B, de un buen modelo teórico a su realidad. Hagamos listas de lo que funciona para dar ese paso, no solo de buenos listados de lo que debería ser o lo que no sirve en educación. Si no, seguiremos años y años buscando el paradigma ideal sin ponernos a ello

viernes, 17 de octubre de 2014

Adolescentes y redes sociales

Uno de cada tres adolescentes conoce a alguien vía Internet antes que en persona, o lo que es lo mismo, muchos contactos de "desconocidos" acaba en quedadas presenciales. Ello supone un obvio riesgo, todos tenemos en mente casos de degenerados que aprovechan el anonimato para fingir ser jóvenes y contactar con niños, o sabemos de acosos cibernéticos entre iguales.

Pero también supone un cambio de paradigma que no tiene por qué ser negativo, ya que la mayoría de adolescentes considera que las redes ayudan a mantener amigos y a aumentar los contactos sociales, algo que valoran en gran medida. Estar hiperconectados puede ser estresante, puede favorecer conversaciones banales o perjudicar el sueño y el estudio pero también hace que se lea más que nunca, que aumente la importancia de la comunicación verbal y no verbal, que se eliminen barreras más rápidamente, que se puedan compaginar mejor los diferentes grupos de una persona o que se tarde más en dejar de saber de antiguos compañeros.

Desde las aulas no podemos ignorar esta realidad y hay que educar no solamente en los peligros sino en las oportunidades. Muchas veces los materiales relacionados con Internet hacen demasiado hincapié en los negativo (sexting, adicciones, acoso, desinformación,....), en un discurso que se empieza a parecer el canónico sobre las drogas de hace un tiempo y que ha demostrado ser ineficaz absolutamente. Si queremos prevenir los posibles riesgos, habrá que cambiar esa mirada e incluir una visión más realista y matizada, so pena de quedar como los carcas que solamente ven lo malo de un nuevo mundo que les es ajeno.


miércoles, 1 de octubre de 2014

Los alumnos son personas y no solamente notas

Hay alumnos que ocupan nuestros pensamientos mucho más allá del trabajo, y otros que pasan por más transparentes. Normalmente por desgracia en las aulas masificadas solo consiguen llamar nuestra atención aquellos que causan escándalo, ya que si no, nadie se acerca a los que van bien o no hablan mucho más allá de un ¿Todo bien? de rigor.

Los profesores, y especialmente tutores, deben conocer en profundidad a sus alumnos porque difícilmente puedes ayudar a quien no sabes quién es. La conducta en clase y las notas son simplemente indicadores pero no reflejan la personalidad de lo alumnos (afortunadamente). Sin embargo muchas veces en las reuniones de evaluación o charlas entre colegas, esos síntomas, unidos a ciertos datos familiares, son los que retaratan al alumno: "el que no sigue", "no para quieto", "no pega palo al agua", "los padres pasan" y similares.

Rara vez se les describe en términos de personas: "el que ayuda siempre a los demás", "el que lee X", "el que tiene buenos amigos", "el que es tan racional". No siempre sabemos decir a qué dedican el tiempo libre, qué ocurre fuera del aula, cuál es el cuadro de sus relaciones. ¿Cómo entonces vamos a intervenir? Nuestra ayuda será demasiado parcial. No debemos ocupar el lugar de otros referentes o profesionales pero sí tener una visión de conjunto de mínimos: horarios fuera del colegio, situación afectiva, potencialidades e intereses, necesidades que muestra. Ese esquema debe complementar necesariamente las calificaciones, grado de disrupción o deberes y demás indicadores que solemos usar para juzgarles.

Además las notas pueden cambiar, la conducta también, deben hacerlo si no son buenas, y ahí está parte de nuestra labor. En cambio otros calificativos son más duraderos y por tanto más auténticos para describir a los alumnos.


sábado, 23 de agosto de 2014

Meme educativo: las 20 preguntas

Recojo el testigo de XarxaTIC y respondo a estas 20 preguntas sobre el sistema educativo, que creo que dan para mucho debate. Las respuestas son breves por cuestión de espacio pero podéis matizarlas en los comentarios

1.- ¿Por qué existen todavía titulaciones académicas con poca o escasa posibilidad de inserción laboral, y no hay titulaciones para trabajos con muchas posibilidades de futuro? Afortunadamente la inserción no es el único parámetro que decide qué titulaciones se imparten, aunque muchas veces se cierren carreras por baja demanda. Hay trabajos para los que nunca habrá una titulación a medida, ya que se los crea uno mismo y son intransferibles y hay carreras que aparentemente tienen poca salida pero que llevan a una formación humana y profesional que abre puertas indirectas. El binomio titulación = trabajo se sostiene en pocas profesiones y habría que desterrarlo de las preguntas educativas

2.-Todos los indicadores indicadores sobre calidad de la información (PISA y otros) sitúan en Sistema Educativo Español en posiciones lamentables, ¿qué estamos haciendo para remediarlo? PISA está muy sesgado pero creo que las líneas para mejorar en los ránkings interacionales están más que claras: no dejar a nadie atrás para que no baje la estadística; tenemos pocos alumnos excelentes y eso es lo que nos perjudica en PISA. Por tanto ¿qué hacer? Trabajar en los extremos de las calificaciones, personalizando al máximo

3.- ¿Por qué en España estudiamos idiomas tantos años, aprobamos las asignaturas y después de todo eso no tenemos ni un nivel A2 del idioma? Es algo que se está corrigiendo poco a poco y pasa primero por la formación docente y unas clases de inglés con pocos alumnos donde se use la lengua, que es lo que pagan los padres que pueden enviar a su hijo a programas de inmersión

4.- ¿Alguien ha pensado alguna vez el motivo por el que tenemos tantos trabajadores que trabajan en empleos poco o nada relacionados con lo que han estudiado? Como ya he dicho antes no me parece que la formación tenga que ser la antesala del lo laboral

5.- Hay profesores de materias que se imparten en bilingüe que no tienen el nivel de idioma adecuado? Todos sabemos que sí, ¿puede ocasionar eso una peor formación en la materia impartida? Todos sabemos que sí, ¿qué se está haciendo al respecto? Los programas de bilingüismo son falsos y solamente hacen que bajar el nivel, como se observa en Madrid y en Baleares. Debe ser algo progresivo y racional y no meter el inglés porque está de moda a costa de la organización de los centros y de los profesores. ¡Y no debe hacerse solamente formación en inglés, existen más idiomas!

6.- ¿Por qué tenemos una de las tasas de abandono escolar más alta entre los países de la OCDE? Porque se permite que los alumnos acumulen lagunas sin atender sus problemas cuando aún tienen remedio y luego ellos mismos no se ven capaces de seguir estudiando

7.- ¿Por que los profesores con plaza fija en el Sistema Educativo Español no trabajan 40 horas cómo todo hijo de vecino? Topicazo, la mayoría trabaja bastante más de 40 horas, especialmente con los recortes

8.- ¿Cómo se mide la calidad del profesorado? Por la subida de expectativas en familias y alumnos, por su actualización científica y didáctica, por el clima que genera en el aula, por la capacidad de transmitir amor por el conocmiento

9.- ¿Por qué motivo los profesores tienen que ser funcionarios? Para dotar de mayor estabilidad a las plantillas docentes y evitar las interferencias políticas, religiosas o económicas que ocurren en la privada, que llegan a cotas de auténtico escándalo en algunos centros

10.- ¿Cómo es posible que Finlandia tenga un coste por alumno formado inferior al español (según informes de la OCDE) y sistema educativo esté a años luz del nuestro? Porque allí no se cambia de leyes cada dos pos tres (gran coste), porque las familias apoyan a los profesores que gozan de gran prestigio, por la asistencia a bibliotecas, por los programas de prevención temptrana.... Todo ello es más barato que la repetición de curso o los programas - gueto españoles

11.- ¿Crees que el Sistema Educativo español conduce a los estudiantes a ser asalariados o emprendedores? Pregunta absurda, ninguna de esas finalidades debe estar así formulada en el sistema educativo

12.- ¿Por que no hay ninguna Universidad española entre las 100 mejores del Mundo y tenemos 3 escuelas de negocios entre las 5 mejores del Mundo? Por la endogamia que premia a los que resisten y no a los mejores para alcanzar la plaza de profesor, que además cada vez debe lidiar con más temas no relacionados con la investigación

13.- ¿Para que necesitamos casi 80 Universidades en España? Sin duda habría que especializar las universidades dejando carreras repetidas por equilibrio territorial. No es malo que haya muchas universidades sino que no sean mejores

14.- ¿Por qué los currículos de las materias no son los mismos en todo el territorio español? Porque tampoco lo es la cultura de cada zona

15.- ¿Están los profesores preparados para ese cambio de rol (docencia no presencial)? Creo que hace falta mucha más formación al respecto, dar clases en Internet no es solamente colgar unos apuntes y responder de vez en cuando al correo con dudas

16.- ¿Por qué los partidos políticos no se ponen de acuerdo en comenzar a poner los pilares de un Sistema Educativo bueno? Porque los resultados no se ven en 4 años y nadie tiene la generosidad de invertir en pilares que luego repercutirán en el éxito de otro

17.- ¿Por que no sirven los libros de una año para otro? ¿Por qué nos utilizan formatos digitales? Pregunta errónea, la pregunta es por qué se sigue fomentando el uso masivo del libro de texto en vez de un cambio real de sistema. Los libros digitales en su mayoría son un engaño: el mismo contenido con algún vídeo (no siempre útil) o tests autocorrectivos de escaso interés

18.- ¿Cómo es posible que todavía se sigan utilizando metodologías del siglo XIX? Totalmente de acuerdo, pero las líneas sugeridas por muchas de estas preguntas no ayudan a avanzar precisamente

19.- ¿El Sistema Educativo Español tiene departamento de I+D+i? Sí, en las universidades. Lo que hace falta es más contacto entre los colegios y las facultades de educación y no solamente en vertical o en plan burbuja. Los profesores de pedagogía viven en sus cátedras sin contacto con el mundo real de la docencia y luego prescriben recetas en cursos que nadie se cree y que queman mucho a los profesores de secundaria, por no hablar del nefasto máster de formación inicial. Necesitamos más puentes efectivos entre ambos mundos porque gran parte de los hallazgos de la investigación educativa pueden ayudarnos en las aulas si se trasladan correctamente

20.- ¿Alguien piensa que se puede arreglar el Sistema Educativo Español por parte de los mismo que lo han estropeado y por parte de aquellos que verían peligrar sus puestos de trabajo en el caso de que se hiciera? Ya respondido...

¿Quién recoge el reto de este meme educativo?

viernes, 15 de agosto de 2014

Medidas baratas y eficaces

Las evidencias de la investigación siguen sugiriendo la vía correcta hacia la excelencia pero muchas veces el dinero es una barrera para implementarla (o al menos una excusa frecuente). Sin embargo, hay medidas muy baratas o de coste cero que inciden de manera efectiva en los resultados de los alumnos:

*Dedicar más tiempo al trabajo colaborativo en el aula: los alumnos aprenden de sus iguales, el profesor queda libre para reforzar y resolver dudas porque según qué instrucciones o feedback vienen de los compañeros, se potencian las cualidades de los demás, aumenta la motivación y se retiene mejor lo estudiado. Introducir alguna actividad colaborativa en el programa requiere tiempo de preparación y reflexión, pero no dinero

*Introducir el componente emocional: cuidar el clima del centro dedicando tiempo a hablar con los alumnos y dejar que ellos se expresen en el aula, fomentar actividades donde se tenga en cuenta la opinión o los sentimientos, trabajar de manera explícita la competencia emocional y las habilidades sociales ayuda a prevenir el abandono escolar. Simplemente se trata de dejar el espacio que merece a lo importante. Todas las actividades de clase pueden tener un componente emocional si se ligan a sus experiencias vitales.

Como siempre, temas de metodología, los cuales sí están en nuestras manos y no dependen de administraciones, leyes o directores

lunes, 28 de julio de 2014

Feedback y aprendizaje

Uno de los factores que más interviene para hacer avanzar el aprendizaje es el feedback correcto que recibe el estudiante, sea del profesor, de sus compañeros, de agentes externos o, mejor, de todos ellos. Para proporcionarlo, los expertos recomiendan:

* Evaluar aunque sea de manera informal en diferentes fases del proceso y no solamente al final
* No limitarse a una calificación sino indicar puntos fuertes y puntos mejorables
* Elogiar el esfuerzo, la cooperación, la originalidad y no solamente el éxito de la tarea
* Proporcionar sugerencias que estén cerca de lo que puede asumir el alumno y con modelos concretos que pueda imitar
* No demorar el feedback (por ejemplo corregir rápido un examen para que no olviden lo que sucedió en él o el tema estudiado)
* Plantearles preguntas que les ayuden a autoevaluarse
* Diversificar los instrumentos y agentes que puedan ayudar en esa retroalimentación
* Personalizar al máximo la respuesta


El problema es que corregir bien y deprisa y poder dedicar tiempo a cada alumno y su progreso implica muchas horas, horas que no casan bien con ratios excesivas, recortes de horas del profesorado o aumento de la carga burocrática. Una vez más, pensemos dónde están las prioridades.

domingo, 6 de julio de 2014

Comisiones y decisiones curriculares

Hay muchos elementos del sistema educativo que dependen, o parecen depender, de elementos abstractos más o menos vinculados a la administración. Es decir, no se puede poner nombre a sus responsables y entonces no se les puede pedir cuentas. Suelen esconderse en comisiones de expertos o similares, de los que pocas veces sabemos sus componentes. Incluso cuando tenemos el nombre del coordinador, este se escuda en presiones de arriba etéreas.

Un ejemplo sería la selectividad. ¿Quién escoge las preguntas de un examen con tanta trascendencia? ¿Por qué ese formato? Esa prueba determina el futuro de miles de estudiantes pero además tiene un efecto cascada en todos los niveles educativos, que se preparan para que los alumnos pasen esa criba y poco más (lo que no "entra", no se da). Los responsables de las pruebas acostumbran a hablar de presiones, quejas, tradiciones y consejos del departamento para diluir su intervención.

Otro caso: ¿quién decide qué libros se leen cada año o qué nuevas instrucciones de curso entran en el siguiente periodo? ¿Por qué ahora habrá que hacer voluntariado en la eso y no antes o no otra cosa? ¿Quién redacta los currículos? Habrá alguna mano final que pique el texto, aunque haya responsables políticos que lo supervisen. A veces no parece que esa mano venga de las aulas.

¿Por qué no se cuenta con los docentes para opinar ante dichas comisiones? Encuestas, grupos de presión, asociaciones de profesores, hay muchas vías sencillas para canalizar esa opinión y que no parezca que quien manda, siempre anónimo, marca qué haremos en clase sin saberse por qué.

sábado, 21 de junio de 2014

Los últimos días del curso sin alumnos

Estos días de trabajo sin alumnos sirven teóricamente para cerrar el curso actual y preparar el siguiente. Digo teóricamente porque es imposible hacer ambas cosas. Para preparar el curso siguiente tendría que modificarse el calendario escolar (mal planteado en su conjunto) y no tener solamente los días de septiembre sino más.  ¿Por qué?

1) En septiembre hay exámenes, que lleva tiempo preparar, vigilar, corregir, calificar y entregar sus notas, con las correspondientes sesiones de evaluación. Hay que sumar la corrección de los trabajos de verano
2) Los profesores no están todos al principio de septiembre, no tiene sentido preparar según qué proyectos en junio sin saber qué plantilla tendrás
3) Se mezcla el caos de los horarios (lo que lleva más tiempo) con las reuniones formales de documentación y la propia preparación
4) A pesar de no tocar, aún hay matrículas de despistados que pueden alterar algún grupo
5) Las circunstancias de algunos profesores han cambiado en los meses de verano y hay que retocar supuestos (enfermedades, embarazos, gente que emigra por el trabajo de la pareja....)
6) Vienen los profesores nuevos interinos que hay que hacer aterrizar en la realidad del centro y que lógicamente no pueden participar en los debates de enfoque

Por tanto habría que separar los periodos de final de curso, de cierre y documentación, de los de preparación del siguiente, con tiempo suficiente para el debate en el claustro y para los nuevos proyectos y no solo para encajar los nuevos agentes (docentes y alumnos) en un horario y en una organización.

Por supuesto dejo al margen de esta reflexión el tema de la formación, que ya he comentado en otras entradas, y que habría que pensar bien cuándo es mejor ofertarla

lunes, 9 de junio de 2014

Exámenes de septiembre y preguntas

Una nueva evaluación y esta vez los cates van para septiembre, algo inútil y contradictorio. ¿Cómo pueden desde los centros recomendar clases pagadas a los padres? ¿Deben suplir lo que ellos no han podido hacer durante el curso? ¿Tienen que pagar un extra las familias para aprobar? ¿Es posible que en menos de un mes (real) de estudio se recupere un curso entero o se baja demasiado el nivel para maquillar promociones?

También he oído comentarios parecidos a "si no ha hecho nada durante el año, al menos que se fastidie el verano"¿Acaso las notas son un castigo? ¿Para el alumno, para toda la familia? ¿El aprobado pasa entonces por "pringar" y no por demostrar conocimientos? ¿Por qué dependen tanto las repeticiones de las plazas en cada curso para no alterar las líneas ya establecidas?

Preguntas que vuelven cada año y que evidencian de nuevo que algo falla: unos exámenes de septiembre mal planteados en un calendario sin pies ni cabeza donde los buenos alumnos reciben como premio casi tres meses de desconexión (o con cuadernillos estúpidos) en los que desaprenden muchas cosas y los malos deben pelearse en casa o pagar para que les regalen alguna nota y maquillar sus expedientes.

Creo que solamente los profesores particulares y academias se frotan las manos con estos exámenes de septiembre

jueves, 29 de mayo de 2014

Historia y política

Tras las elecciones muchos alumnos trasladan lo que oyen en sus casas a clase y hay que parar según qué comentarios o debates que pueden desembocar en estériles conflictos. La política entra entonces en el aula. En los libros, la tendenciosidad abunda. Los profesores matizan con sus comentarios las noticias de actualidad. La política, de nuevo en el aula.

¿Se puede echar la política de las clases? ¿Se debe hacerlo? Creo que hay que huir del adoctrinamiento pero es fundamental una cierta formación política. No puede ser que los alumnos no sepan ni qué partidos hay, que desconozcan las claves del sistema electoral, que sigan tan poco las novedades. Esto es carne de extremismos desinformados. En una época de crisis como la actual, tener una opinión formada es fundamental entre el ruido mediático y nuestros estudiantes deberían tenerla.

Quizá en sociales debería hacerse más énfasis en cómo funcionan los sistemas y explicar las bases y orígenes históricos de lo que tenemos ahora, en vez de tanto énfasis en los cambios de época, fechas, guerras y demás. La historia es el primer paso para entender el presente, pero no con la historia que se obliga a memorizar actualmente.

lunes, 19 de mayo de 2014

La formación de verano

La reducción de los cursos de verano corre en paralelo a la disminución de la oferta formativa oficial (el FIC o formación interna en algunos casos ha ido bien pero en la mayoría es una auténtica chapuza), lo cual choca con las proclamas sobre los profesores como eje del cambio. También es cierto que un cursillo de una semana no cambia nada si no hay compromiso de aplicación en el aula, si únicamente hay que asistir y aguantar horas, si eso no se hace desde la complicidad con el resto del claustro.

Como ya argumenté, creo que habría que contar con unas horas de formación en el horario anual del profesor, para que las gestionase como creyese conveniente sin perjudicar al centro, de manera que haya diferentes posibilidades formativas y no todas se concentren en los mismos diez días de julio, lo cual no tiene sentido porque entonces las entidades compiten entre sí en vez de coordinarse por atender a todas las necesidades (hay muchos cursos similares y temáticas que no aparecen nunca). Además los cursos veraniegos, por experiencia, suelen ser una lotería, algunos muy buenos, muchos no tanto.

Y por supuesto diferenciando líneas: no es lo mismo un curso de actualización sobre la materia que uno sobre herramientas tic, y ambos deben tener su espacio y contar para sexenios y tramos formativos (veremos cómo quedan en el nuevo estatuto docente). Quizá habría que establecer un macro itinerario temático con diversos módulos de diferente duración e intensidad, para formarse pues por desgracia se pasa del cursillo semanal al máster sin apenas transición.

Lo que es evidente es que hay que intentar aprovechar la menguante oferta veraniega, por si también sufre nuevos recortes.


sábado, 10 de mayo de 2014

Profesores, redes, innovación

Respecto al uso de Internet en las clases (real, en proyectos), se pueden distinguir fácilmente diversos tipos de profesores:

1) Los maestros de la red: los mismos nombres que vemos siempre en twitter, blogs, congresos, encuentros. Los que comparten generosamente sus materiales y se animan entre ellos porque son rara avisa en sus centros. Los que actúan de modelo y prueban cosas nuevas sin cesar.

2) Los admiradores: acuden a cursillos, siguen a los primeros, pero no acaban de decidirse a hacer ellos algo igual por miedos diversos (no valgo tanto, tengo muchos alumnos, no tengo tiempo, en mi centro eso es inaplicable, no controlo esa herramienta...)

3) Los excursionistas: tienen una actividad diferente pero no se atreven a dejar el libro de texto, es una isla a la que van de excursión algunos cursos (aunque se cansan pronto muchas veces porque el alumnado no parece responder o por presiones externas) y que les sitúa en un estado de duda respecto a las TIC. Conocen muy por encima el mundo digital educativo.

4) Los adigitales: no "tienen tiempo" para navegar, usan Internet para mirar vuelos y redes sociales o buscar alguna fotocopia rápida que complemente el manual de turno o creen que el libro digital ya agota las posibilidades de las TIC. No conocen lo que se está haciendo pero repiten tópicos sobre la importancia de usar las nuevas tecnologías

5) Los tecnófobos: escépticos demoledores que siguen mirando por encima o con sorna a los innovadores y que llevan su clase como siempre y solamente cumplen con el expediente tecnológico lo que insistan los directores, sin intenciones reales de probar algo diferente en su clase

Creo que los profesores en cantidad por orden serían 4-3-5-2-1: la mayoría desconoce (aunque a veces crea que no es así) lo que se cuece en la Red, algunos la rechazan y muy pocos le están sacando el partido que merece. ¿Lo veis así?

sábado, 3 de mayo de 2014

Un falso tercer trimestre

Los alumnos suelen venir de vacaciones con muy pocas ganas de trabajar y cuesta ponerlos de nuevo en órbita. En años como este donde el calendario tiene la Pascua tardía, se da la circunstancia de que ellos tienen en mente que aún queda todo un trimestre, cuando la realidad es que queda mucho menos, especialmente en cursos altos. La evaluación empezó mucho antes pero ellos siguen asociando una evaluación a un periodo antes de una pausa por lo que aunque lo repitamos cansinamente no ven que la mitad de la nota ya la tienen ganada o perdida.

Creo que situaciones así deberían tenerse en cuenta en el debate del calendario escolar: no tiene sentido pelearse por la fecha de inicio de curso si cada año la duración de los trimestres cambian, si no hay correspondencia entre evaluaciones y vacaciones, si el ritmo es muy dispar según el curso. Se pierden muchas horas prevacacionales (es complicado conjugar festivales y notas con el inicio de una evaluación) y luego faltan a mitad de curso, al menos para ellos, no importa que hayamos planificado el temario desde septiembre.

Habría que racionalizar las vacaciones y las evaluaciones, intentando conseguir un poco de regularidad y que todos saliéramos ganando.

martes, 1 de abril de 2014

Alumnos de bajo nivel

Todos tenemos esta experiencia: tener un alumno en clase que tiene un nivel curricular de dos o tres cursos por debajo y graves carencias de procedimientos, sin estar diagnosticado, o mal hecho, simplemente alguien que sin ser de educación especial se ha perdido en esa materia, o en muchas otras. Vienen entonces las dudas: ¿bajarle la exigencia? ¿aprobarle solo por el esfuerzo? ¿hacerle repetir? Ninguna de las opciones le ayuda ni es justa. La solución tampoco pasa porque vaya a apoyos o salga del grupo ordinario, al que jamás se integrará entonces. Ni ponerle un profesor particular que le haga los deberes y maquille sus carencias.

Lo que debemos impedir es que esos casos ocurran. No podemos permitir que un estudiante acabe el curso en nuestra asignatura con carencias fundamentales, si necesita más horas hay que buscar los mecanismos para ofrecérselas antes de que el desfase sea mayúsculo. Tolerancia cero al que se pierde, al que se salta clases, al que pasa porque la junta lo decide pero no sabe hacer lo que toca. Hay que intervenir antes de que la cosa se desmadre y como en secundaria muchas veces ya llegamos tarde, al menos impedir que aumente el problema, con refuerzos efectivos extras, concienciando a la familia si es posible de que es preciso trabajar el doble o el triple para recuperar el tiempo perdido, resistiéndonos a abandonarlo a pesar del bajo nivel.

Y ahí interviene una vez más la ratio. Con grupos numerosos, la tentación de dar el nivel de la mayoría o partirlos en grupos homogéneos es poderosa, porque resulta imposible atenderlos a todos individualmente como necesitarían. Los profesores de diversidad ahí tienen mucho que decir, tendrían que servir para bajar la ratio general y decidir estrategias comunes a todos los docentes para impedir que esos alumnos estén cada vez más perdidos hasta que abandonen.

En las programaciones, considero indispensable fijar temas irrenunciables, más allá de los famosos mínimos, y esforzarnos porque el 100% de la clase los adquiera, cueste el tiempo que cueste.


sábado, 8 de marzo de 2014

Reforzando desde la escuela

Ante la avalancha de planes como SEP, PIM, UE, AO y demás ya implementados, la amenaza de los programas de refuerzo de primer ciclo de la ESO de la LOMCE y el aumento de clases particulares de los alumnos, cabe preguntarse cómo debe ser un buen refuerzo escolar, hecho desde los centros y no dependiendo de la buena fortuna de hallar una buena academia o de los recursos económicos de los padres. Ese refuerzo es fundamental para prevenir el fracaso escolar, porque un alumno que se descuelga del ritmo general cuesta mucho más que se reenganche que los posibles recursos destinados a evitar esa caída.

1) El refuerzo no debe segregar al alumno. Es un error apartarlo de la clase ordinaria porque no puede seguirla: nunca se pondrá al nivel de sus compañeros si mientras él aprende A, el resto ya va por B y C. Por ello los grupos o itinerarios homogéneos son contraproducentes. Tampoco es positivo sustituir alguna materia por el refuerzo, porque no solamente se pierde ese contenido sino que muchas veces lo que se deja de impartir es algo donde podría destacar, con el efecto de mejora de la motivación que eso supone.

2) El refuerzo debe estar en coordinación absoluta con la materia ordinaria o con el grupo de competencias del centro. Hay que dar las herramientas para poder eliminar el refuerzo, que debe contemplar grados, especialmente en el caso de alumnos inmigrantes, donde se pasa bruscamente de un aula de acogida al grupo ordinario sin un auténtico plan gradual. Las empresas privadas que se han introducido en los centros no siempre hablan con los profesores especialistas del centro, las actividades de esos refuerzos pasan por hacer los deberes acompañados sin más.

3) El refuerzo debe dotar de estrategias al alumno. No sirve de nada explicarle de nuevo la lección, como hace un profesor particular. Eso genera dependencia y facilita que el alumno desconecte en clase, con la seguridad de que luego se le re-explicará de manera individual o en pequeño grupo. No sirve tampoco hacerle los deberes o ayudarle sin más, el objetivo no es que cumpla con las tareas sino que aprenda, así que aparte de llevar al día exámenes y ejercicios hay que proporcionar ejercicios a medida suplementarios. Ese refuerzo si se da en el aula ordinaria (caso de auxiliares de educación especial), debe ser poco invasivo, o separa aún más al alumno del resto.

4) El refuerzo debe centrarse en los contenidos y también en los demás aspectos del curso escolar. Hay que ayudar al alumno a planificar su tiempo, controlar agenda y apuntes, enseñarle trucos para las pruebas, fomentar su curiosidad natural, generar expectativas positivas en él y su familia sobre lo que estudiará en el futuro... Para ello es preciso contar con el tiempo suficiente, los resultados de un refuerzo no se ven de inmediato, si eso ocurre es porque es demasiado intervencionista y a la larga no ayuda.

En definitiva, hace falta un refuerzo fuera del horario normal de clase, para que no pierdan ni materias ni la oportunidad de estar con sus compañeros, liderado por auténticos profesionales en coordinación con el centro. Creo que los propios profesores y pedagogos deberían impartir esas clases de técnicas, con un programa sostenido en el tiempo y no resultadista. 


viernes, 28 de febrero de 2014

Los profesores ante la droga II

Nuevamente surgen datos indicando que España es uno de los principales consumidores de cocaína, cannabis, alcohol y tabaco. Sin pretender igualar las cuatro sustancias, creo que arrojan un panorama preocupante que debe tratarse en la escuela, con un enfoque del que ya hable aquí.

Cuando se descubre que un alumno fuma porros o está pasando para que sus compañeros lo hagan siempre salen el los claustros varias posturas enfrentadas. Suele predominar la postura de la expulsión total: no queremos trapicheos en el centro, como si expulsar al que hemos pescado fuera a acabar con el problema. No creo que cambiarlo de colegio ayude en nada, aparte de limpiar falsamente la imagen ante los padres. Muchos de nuestros alumnos consumen y hemos de trabajar sobre esta realidad, no negarla, sin que eso suponga un mensaje de aceptación sobre que ocurra en el recinto o en el horario escolar. Por ello pienso que la expulsión debe ser parcial (o adoptar las sanciones contempladas en cada caso) y hay que acompañarla de un proceso preventivo, abordando el tema en el aula.

Ese tema debe complementarse con los mensajes habituales de los profesores y el tutor. Puede ayudar que venga un experto de fuera para hablar sobre drogas pero si no se incorpora a la acción tutorial no sirve de nada. Y la clave pasa por informar pero sobre todo por incidir en el tipo de ocio: mostrar que es posible salir de discoteca sin acabar del revés, fomentar actividades de sábado y domingo mañana, explicar que existen muchas maneras de divertirse sin renunciar a la salida típica, fomentar la moderación como primer paso antes del consumo cero.... Dejemos de esconder la cabeza y señalar con el dedo a los alumnos problemáticos y actuemos