sábado, 21 de julio de 2012

¿Alternativas a los cursos tradicionales?

En los grados relacionados con la informática y algunos estudios de educación no reglada, especialmente americana, se está poniendo de moda sustituir el curso tradicional, con sus notas, por los "digital badges". La idea es que el alumno escoge su itinerario y va ganando reconocimientos, a modo de un juego de rol, cuando completa tareas, participa en discusiones y similares, de manera que se motiva en seguir una ruta de aprendizaje concreta y se considera que ha aprobado el curso cuando logra una serie de etiquetas, seas cuales sean, de manera que puede ir y venir del curso y alternarlo con otros, cumpliendo metas de un listado abierto y de diferente tipo. Es un modelo que habrá que ir siguiendo, quizá podamos importar algo.

Esta iniciativa se inscribe dentro de otras similares, como Khan Academy, que propone invertir el modelo, aprender en casa con vídeos o recursos de Internet y en clase practicar y discutir, como los cursos abiertos con plataformas virtuales y otros. Quizá un enfoque híbrido sea la clave, cualquier modelo peca de algo si se aplica de manera extremista. Pero al menos hay gente que prueba cosas, y me anima leerlos en un tiempo donde la red local bulle de indignación y hastío por las medidas del gobierno

lunes, 9 de julio de 2012

Incongruencias sobre el nuevo bachillerato

Aguirre abunda en las tesis del PP, donde el pasado siempre fue mejor y donde el actual model económico y educativo es Alemania ¿alguien recuerda a los fineses? Ahora reclama un bachillerato de ¡siete años! donde tengan más peso las humanidades, un retorno a lo "clásico" ¿Serán clásicas las reválidas? ¿Será clásica la segregación?

Me parece incongruente esta reclamación y no porque esté en desacuerdo en la importancia de las humanidades sino porque llevan años destruyendo este bachillerato y sus materias para ahora rasgarse las vestiduras y proponer como solución la desaparición de la ESO, como si tuviera algo que ver. ¿Cómo se han cargado ese bachillerato clásico que añoran?

1) Favoreciendo la elección temprana: los alumnos rara vez escogen el latín antes que determinadas materias y menos los que dudan si seguir o no estudiando
2) Elimimando los grupos con pocos alumnos (¿estará masificado su bachillerato soñado?)
3) Suprimiendo la obligatoriedad de ofrecer dos modalidades por centro (es más probable que "caigan" modalidades menos demandadas, como las letras o ciencias puras y se oferte el social, reorientando a los alumnos dubitativos)
4) Haciendo bandera de criterios economicistas y de "utilidad" de los estudios, que privilegian las carreras con "salidas", como ya denuncié en otra entrada
5) Azuzando una guerra entre departamentos con las amenazas de suprimir horas y plazas, que lleva a que se cuestionen las materias en los propios centros y llegue a los alumnos
6) Ofreciendo pocas optativas que despierten la vocación por las humanidades en secundaria, sí, esas optativas que quieren eliminar porque no sirven para nada

Pero claro, ahora el problema será de la LOGSE y sus hijos, que matan el latín y la cultura europea, por lo que hay que volver a una LOCE2 que nos salvará a todos ¡venga ya!

lunes, 2 de julio de 2012

Invasión de competencias

Se oyen los primeros rumores sobre la futura ley educativa, como siempre en verano, como siempre sin informar primero a los afectados, como siempre un retorno al pasado que lo cambia todo sin cambiar lo importante. Y nuevamente me surge la pregunta de para qué tenemos un ministerio de educación y cuál es la relación más que conflictiva con las comunidades y sus transferencias, ahora que el gobierno central está inmerso en una ofensiva justamente contra la inmersión.

Y es que hay varias incongruencias que claman al cielo. ¿Por qué el distrito universitario es único si la selectividad es diferente? Se producen injusticias como que con un examen de acceso más sencillo se ocupen plazas de por ejemplo medicina "quitándolas" a los alumnos catalanes. ¿Por qué las pruebas de acceso a ciclo son en mayo si las notas de curso son más tarde y así se obliga a perder un año o a hacer los exámenes "por si acaso" con el gasto que ello supone? ¿Y por qué esas pruebas varian tanto en cada comunidad, convirtiéndose en un peregrinar entre exámenes "por si suspendo"? ¿Por qué los mínimos que fija el ministerio acaban condicionando todo el currículum? ¿Por qué no se consulta a las comunidades al hacer una nueva ley, que deberán aplicar y sufragar íntegramente? ¿Por qué las oposiciones sí son iguales (excepto la forma, como leer el examen) pero el concurso de traslados o las plazas no? ¿Por qué se transfiere a los ayuntamientos gran parte de la etapa 0-3 y cómo se articula eso con las competencias generales? ¿Por qué en algunas comunidades hay que tener aprobada la oposición para entrar en listas de sustituciones y en otras no?

Se produce una constante invasión de competencias y varios absurdos, eso sí, duplicando los salarios de los políticos.

lunes, 25 de junio de 2012

Reordenando el blog antes de vacaciones

He cambiado algunas etiquetas del blog, que antes eran macrocategorías y ahora al menos indico los temas repetidos, para encontrar más fácilmente mis argumentos (veo que voy volviendo siempre sobre lo mismo). También veo los temas que más interesan: el paso de primaria a secundaria, los cambios grandes de leyes y los tipos de profesores, y eso que la intención era jocosa. Constato la bajada de ritmo general que he observado también en otros blogs (y veremos con las vacaciones, cuando curiosamente escribimos menos a pesar de tener más tiempo) y la disminución general de los comentarios (que no sé si es aquí o en toda la blogosfera), que lamento como es lógico.

Ordenar el blog también sirve para pensar. Volcamos buenas ideas, reflexiones, apuntes, enlaces y clases magistrales en nuestras bitácoras, es una pena que solamente las lean un círculo cerrado de personas, y siempre las mismas, pues los nombres son idénticos en los proyectos en red más innovadores. ¿Cómo podríamos llegar a esos profesores que no leen nada de lo que hacen otros compañeros? Es una manera fundamental de hacer red y de crear estado de opinión, como se está viendo con las recogidas de firmas o la marea verde.

Bueno, ahora los alumnos están de vacaciones, nosotros empezamos en breve, esperemos que el descanso sirva para volver con las pilas cargadas de ilusión a pesar del boicot constante de la administración

viernes, 15 de junio de 2012

Indefensión aprendida y exámenes de septiembre

En las reuniones de "evaluación" muchas veces asistimos a las profecías autocumplidas: aquellos alumnos de los que los profesores llevan tiempo quejándose suspenden, como parece lógico. Es cierto que hay trayectorias de poco o nulo esfuerzo y muchas carencias y tambiés es evidente que todos los profesores quieren que sus estudiantes aprueben y mejoren pero también lo es que existe la indefensión aprendida, que se ilustra de manera genial en este breve vídeo.

Creo que muchas veces los alumnos asumen como previsible el suspenso, igual que hacemos nosotros. Eso va calando y cada vez parece más lejano el éxito, por lo que disminuye la motivación y aumenta la posibilidad de cometer errores tontos o quedarse en blanco en el examen. Si eso además se prolonga durante varios cursos, el fracaso es casi seguro, ya que cuesta mucho cambiar ciertas inercias y hábitos, especialmente cuando no se cuenta con apoyo externo o hablamos de un alumno cuyo rol es justamente ser el "complicado" oficial. No esperemos que un "mal" alumno suspenda de antemano, miremos con los mismos ojos los progresos de cada uno, tenemos que transmitirles que realmente creemos en ellos y en sus posibilidades o contribuiremos a crear esta indefensión aprendida que mina su autoconfianza y les impide, como se observa, rendir adecuadamente.

Hemos de darles instrucciones, pistas, ayudas y trabajos para el verano de cara a septiembre. Espero que a la vez les transmitamos ganas de esforzarse y la creencia sincera de que pueden hacerlo y de que el año viene no tienen por qué suspender

lunes, 4 de junio de 2012

Aún es posible

Leo en Marea Verde lo que se habría podido hacer con el dinero para rescatar a Bankia (o la primera fase de ese rescate, porque el circo bancario no se ha acabado). Lo leo al mismo tiempo que llegan las confirmaciones de reducciones de profesores y grupos a mi centro, mientras estamos de plenos exámenes. Lo leo después de pasarme por blogs donde cunde el desánimo y el hartazgo que se contagian sin remedio entre profesores de diferentes sectores.

Pero aunque el panorama es desolador, quiero seguir con optimismo. Si con esos millones se podía hacer todo esto que indica el póster, es porque aún queda dinero. Aún es posible hacer cosas con los presupuestos, no nos rindamos y esperemos a que nuevos recortes nos confirmen que podríamos haber empleado ese dineral en cosas más necesarias. No es verdad que no haya ni un duro, a pesar de la amenaza de rescates exteriores. Dinero hay, para lo que interesa y cada vez menos pero ahí está. Recortemos en lo superfluo, seamos austeros pero reclamemos que con nuestros impuestos se paguen las inversiones (no gastos) imprescindibles para el país. Todavía es posible, hay que seguir la lucha hasta que nos quedemos realmente arruinados.

Basta de quejas estériles, basta de resignarse a unos tiempos donde todo es déficit, basta de acciones que perjudican a los alumnos y a nuestro ánimo, basta de compañeros quemados.  No esperemos al próximo recuento para constatar que aún era posible hacer algo para redirigir el rumbo de una nave que va hacia el desastre. Y nosotros estamos en ella.

lunes, 28 de mayo de 2012

Conseguir la nota

En estos días vuelve el pánico: hay que conseguir la media necesaria para entrar en la carrera deseada y con el nuevo sistema aumenta el caos, ya que hay una parte sobre diez, otra sobre catorce, asignaturas que ponderan más y menos.... Esto afecta a la elección de materias en el bachillerato y a los nervios generales y sigue sin suponer un buen sistema de acceso, ya que la selectividad la aprueba la mayoría de alumnos y las notas sencillamente se han disparado por encima del diez, perjudicando a los que hicieron el bachillerato hace tiempo y desean cambiar de estudios.

Creo que habría que volver al antiguo sistema, donde la selectividad contaba un 50% y la nota de expediente otro 50%. Para las carreras con menos demanda o más plazas, bastaría con aprobar el resultado final, después de exámenes exigentes y sin la absurda rebaja de aprobar con un 4. Este aprobado debería ser igual para todas las universidades, incluyendo las privadas, pues es de vergüenza que simplemente pagando se pueda esquivar conseguir los conocimientos mínimos para cursar estudios superiores (aparte de la devaluación general del sistema que eso supone).

Si en una carrera hay más aspirantes que plaza, se puede optar por uno de los siguientes sistemas (o una combinación de ellos)
a) pedir más nota global
b) pedir una nota mínima en determinadas áreas
c) realizar una prueba suplementaria

De esta manera se podría pedir más nota en medicina, como ahora ocurre (y tiene que continuar siendo así) o mirar si alguien es bueno en física antes de admitirlo en determinadas ingenierías. Se podría exigir una prueba de idioma antes de entrar en traducción - se hace en algunas facultades- o bien exigir saber argumentar sobre temas de actualidad general en determinados estudios sociales, evaluando competencias y no solamente contenidos. Se podría ponderar más las asignaturas de ciencias en un futuro biólogo y en cambio más las de letras en un posible abogado sin tener que entrar en estrategias extrañas y shows de sacar X sobre 10 multiplicado por 4 y luego sumarle específicas de no sé qué, que solamente suman confusión a un momento muy importante de la vida de nuestros alumnos. Lo que necesitan es tener claro qué deben hacer para poder estudiar lo que quieren (y donde quieren) y mejorar la orientación para los que no lo sepan aún (muchos). Lo demás molesta.