Historia trágico-cómica que refleja lo que pasa aún en muchas aulas: los profesores se lanzan a usar las tic, porque creen que deben hacerlo o por imperativo de arriba pero la nula preparación, los problemas nuevos que surgen en el aula, los equipos que fallan y su falta se seguridad y poco conocimiento de recursos adecuados hacen que la experiencia sea un calvario.
Entonces asocian las TIC a algo vistoso, lúdico, pero con poco potencial educativo, como los que ponen una película a final de trimestre sin más comentario, sólo por rellenar las horas muertas, o esas tertulias que se generan en las guardias sin control.
Estos profesores, además, no ocultan su tecnofobia y dan argumentos como "lo mismo lo enseño yo sin tanto aparatejo", "ya pasan demasiadas horas delante de la pantalla", "soy X y no informático", "llevo 20 años en esto y no me ha ido nada mal", "esto es otra moda más", "a mí lo que me importa es mi materia, ya aprenderán eso en casa", "Internet está lleno de páginas peligrosas", "si no invierten en equipamientos, que luego no nos pidan milagros", "yo con menos alumnos quizá me atrevería", "es muy interesante pero no lo veo para mi aula" y... completad con lo que hayáis oído.
¿Hablo de una minoría? ¿Qué podría hacerse al respecto?
Blog destinado a compartir ideas y recursos para las clases, reflexiones sobre educación y algunas cosillas más
sábado, 19 de julio de 2008
jueves, 10 de julio de 2008
Muerte en las aulas
En las aulas a veces no se tratan los grandes temas, como el de la muerte. Ahora que el lugar más indicado para tratar de qué es la muerte o la vida y qué espera más allá de ese momento, si es que hay algo, la filosofía, ve reducidas sus horas y convertirse su temario en palabras bonitas con poco contenido, quizá sería el momento de tratarla en las demás áreas.
Los múltiples tópicos literarios como el de la muerte igualadora, el éxito de los relatos de terros y asesinatos, la presencia de calaveras y otros símbolos en el arte (¿para cuándo optativas de antropología?), los debates que pueden surgir sobre el sentido de la vida, las experiencias de los pequeños cuando descubren que son seres finitos, el estudio de las funciones vitales en ciencias, parece que el currículum invita a abordar el tema de forma amplia. Sin embargo apenas llega a las clases, como pasa por otra parte con las grandes preocupaciones del ser humano o con las pequeñas angustias de los alumnos, sólo un currículum muerto, en el peor sentido, parece tener cabida en las materias.
Tampoco se aprovecha, y debería, la constante presencia de la muerte en las influencias externas. En los medios aparecen sólo noticias morbosas, de amarillismo, o bien las frías estadísticas que no acercan a la realidad: tantos muertos en accidentes de tráfico, tantos en esta guerra, tantos por hambre. Poner rostro e historia a esas muertes hará que los estudiantes no se insensibilicen del todo ante esta muerte que o bien es morbo y gore o bien es aséptico número.
Eso sí, cuando se dan noticias como la que podría intuirse del título de este post, de tiroteos varios en institutos, entonces la muerte y la violencia hacen acto de presencia en forma de horror, para ser olvidadas en la siguiente lección.
domingo, 6 de julio de 2008
El abandono en bachillerato
En verano hay menos tiempo para escribir, que no reflexionar, aunque el debate se está animando en posts anteriores, cosa que agradezco a los lectores y por supuesto animo a continuar.
En nuestro país el abandono prematuro es muy alto, muchos alumnos dejan las aulas al cumplir los 16 sin tener el título (porque han repetido algún curso, algo de lo que ya he hablado). Muchos que sí obtienen el graduado se pasan a bachillerato y lo dejan al poco tiempo, en cifras altísimas que preocupan al ministerio y a todos los docentes. ¿Por qué se produce ese abandono en bachillerato?
- por el desprestigio de la FP de grado medio, que no consigue atraer estudiantes. A diferencia de la superior, de creciente demanda por sus salidas y consideración, siendo una alternativa real a la universidad, los ciclos de grado medio se ven como una opción de segunda, que sólo cogen los que van peor. Muchos alumnos que deberían seguir esa vía empiezan un bachillerato, académico y con un grado de exigencia alto, y abandonan al no sacar los resultados que esperaban
- porque el título de bachillerato no sirve para nada en sí mismo, es un ouente para estudiar otra cosa después, no hay ningún trabajo que pida ser bachiller y no graduado en ESO por lo que los alumnos que no quieren estudiar tantos años (cuatro o seis) no comienzan el bachillerato (dos años) porque con la secundaria pueden hacer lo mismo. Debería pedirse el título en algunas profesiones y entonces atraería a más estudiantes
-por el cambio brusco entre las etapas: se pasa a un nivel mayor de exigencia, la selectividad marca casi todo el programa, no se tienen en cuenta las ayudas ni actitudes como en la ESO, se reduce la comprensividad... Los alumnos sin una buena base en la secundaria no pueden hacer esa transición, habría que elevar el nivel medio de los graduados para evitarlo
- por el mercado laboral, que tienta a unos jóvenes que ya tienen edad legal para trabajar con empleos mal pagados pero que suponen muchos ingresos para personas sin apenas gastos
En nuestro país el abandono prematuro es muy alto, muchos alumnos dejan las aulas al cumplir los 16 sin tener el título (porque han repetido algún curso, algo de lo que ya he hablado). Muchos que sí obtienen el graduado se pasan a bachillerato y lo dejan al poco tiempo, en cifras altísimas que preocupan al ministerio y a todos los docentes. ¿Por qué se produce ese abandono en bachillerato?
- por el desprestigio de la FP de grado medio, que no consigue atraer estudiantes. A diferencia de la superior, de creciente demanda por sus salidas y consideración, siendo una alternativa real a la universidad, los ciclos de grado medio se ven como una opción de segunda, que sólo cogen los que van peor. Muchos alumnos que deberían seguir esa vía empiezan un bachillerato, académico y con un grado de exigencia alto, y abandonan al no sacar los resultados que esperaban
- porque el título de bachillerato no sirve para nada en sí mismo, es un ouente para estudiar otra cosa después, no hay ningún trabajo que pida ser bachiller y no graduado en ESO por lo que los alumnos que no quieren estudiar tantos años (cuatro o seis) no comienzan el bachillerato (dos años) porque con la secundaria pueden hacer lo mismo. Debería pedirse el título en algunas profesiones y entonces atraería a más estudiantes
-por el cambio brusco entre las etapas: se pasa a un nivel mayor de exigencia, la selectividad marca casi todo el programa, no se tienen en cuenta las ayudas ni actitudes como en la ESO, se reduce la comprensividad... Los alumnos sin una buena base en la secundaria no pueden hacer esa transición, habría que elevar el nivel medio de los graduados para evitarlo
- por el mercado laboral, que tienta a unos jóvenes que ya tienen edad legal para trabajar con empleos mal pagados pero que suponen muchos ingresos para personas sin apenas gastos
domingo, 29 de junio de 2008
Exámenes externos
El debate sobre las pruebas externas es ya antiguo. La mayoría de países europeos los tienen. ¿Deberían implantarse aquí? Pues depende...
En primaria pueden hacerse pruebas de diagnóstico para detectar cuanto antes los problemas y prevenir pero no una prueba a modo de reválida al final de la etapa, porque los alumnos son demasiado jóvenes y puede servir para etiquetar y derivar hacia itinerarios y similares "según sus intereses y capacidades" (¡cómo si fueran algo fijo y más a estas edades!).
En la secundaria se proponen como un fin de enseñanza obligatoria. Se dice que eso servirá para igualar niveles entre centros, para controlar que los profesores no se desfasen demasiado y que todos lleguen al mínimo exigido. Todos sabemos que hay centros donde un aprobado no significa lo mismo que en otro y donde los títulos casi se regalan, pero creo que eso el labor de inspección (que ya existe y estamos pagando) y no de exámenes.
Los exámenes sirven para hacer ránkings de centros, algo no deseado porque se acentúan los guetos, y además encosetan demasiado la manera de enseñar, la secundaria puede convertise en una mera preparación para esas pruebas, como ya pasa en algunos bachilleratos con la selectividad, dejando de lado aspectos muy importantes para la formación de los alumnos, la autonomía de centros y olvidando el objetivo esencial de la educación básica. Además, los exámenes son una de las maneras de evaluar, no la única ni desde luego la mejor, como ya ha sido estudiado ampliamente. No tiene sentido ligar el éxito de un proceso de 12 años a una prueba.
La realización de esas pruebas es también parcial: hay filtraciones, el diseño obedece a una determinada concepción de cómo aprender, en las pruebas de competencias actuales se detectan irregularidades en su aplicación, la corrección no es objetiva...
No me opongo a una prueba al final del bachillerato, puesta por las universidades para mantener el numerus clausus. No es el sistema ideal pero es un mínimo. La diferencia es que en esas etapas se liga a un fin (aprobar el examen para entrar en una carrera), las edades son otras, no es enseñanza obligatoria. Insisto, no es lo que yo preferiría, pero es mejor que las pruebas que se quieren imponer para garantizar el título de la ESO o incluso acceder a ella
En primaria pueden hacerse pruebas de diagnóstico para detectar cuanto antes los problemas y prevenir pero no una prueba a modo de reválida al final de la etapa, porque los alumnos son demasiado jóvenes y puede servir para etiquetar y derivar hacia itinerarios y similares "según sus intereses y capacidades" (¡cómo si fueran algo fijo y más a estas edades!).
En la secundaria se proponen como un fin de enseñanza obligatoria. Se dice que eso servirá para igualar niveles entre centros, para controlar que los profesores no se desfasen demasiado y que todos lleguen al mínimo exigido. Todos sabemos que hay centros donde un aprobado no significa lo mismo que en otro y donde los títulos casi se regalan, pero creo que eso el labor de inspección (que ya existe y estamos pagando) y no de exámenes.
Los exámenes sirven para hacer ránkings de centros, algo no deseado porque se acentúan los guetos, y además encosetan demasiado la manera de enseñar, la secundaria puede convertise en una mera preparación para esas pruebas, como ya pasa en algunos bachilleratos con la selectividad, dejando de lado aspectos muy importantes para la formación de los alumnos, la autonomía de centros y olvidando el objetivo esencial de la educación básica. Además, los exámenes son una de las maneras de evaluar, no la única ni desde luego la mejor, como ya ha sido estudiado ampliamente. No tiene sentido ligar el éxito de un proceso de 12 años a una prueba.
La realización de esas pruebas es también parcial: hay filtraciones, el diseño obedece a una determinada concepción de cómo aprender, en las pruebas de competencias actuales se detectan irregularidades en su aplicación, la corrección no es objetiva...
No me opongo a una prueba al final del bachillerato, puesta por las universidades para mantener el numerus clausus. No es el sistema ideal pero es un mínimo. La diferencia es que en esas etapas se liga a un fin (aprobar el examen para entrar en una carrera), las edades son otras, no es enseñanza obligatoria. Insisto, no es lo que yo preferiría, pero es mejor que las pruebas que se quieren imponer para garantizar el título de la ESO o incluso acceder a ella
lunes, 23 de junio de 2008
Volver al pasado en educación
Periódicamente se oyen cantos de sirena sobre el desastre actual en educación y se aboga por medidas que se pueden resumir en un "volvamos al pasado", con la selección del alumnado y una relación de aula distante. El último ejemplo es la asociación Modelo, con un manifiesto que resume lo que piensa gran parte del profesorado:
1) hay alumnos que "sobran" en el aula, porque con su conducta no dejan estudiar a los demás; se proponen itinerarios paralelos para los que "no quieren" seguir el sistema reglado.
2) esa separación de los alumnos se realiza apoyándose en exámenes o reválidas al cambiar de etapa
3) la consecuencia es que las aulas estarán llenas de estudiantes respetuosos, que se esforzarán por aprender y que respetarán la autoridad del profesorado.
Me hace gracia que justamente sean los firmantes de este tipo de propuestas los que llamen utópicos o ingenuos a los que no comparten su postura ¿hay algo más utópico que una clase donde todos están en silencio, aprenden, se motivan y avanzan a la vez? ¿hay algo más ingenuo que creee que esa selección depende sólo de criterios académicos y no sociales como demuestran todos los estudios? ¿no son idealistas, pero idealizando un pasado que nunca existió como tal, los que apoyan a Modelo o las asociaciones afines? No comentaré cada uno de los puntos, pero dejo abierta la puerta a los lectores de este blog a expresar su opinión.
1) hay alumnos que "sobran" en el aula, porque con su conducta no dejan estudiar a los demás; se proponen itinerarios paralelos para los que "no quieren" seguir el sistema reglado.
2) esa separación de los alumnos se realiza apoyándose en exámenes o reválidas al cambiar de etapa
3) la consecuencia es que las aulas estarán llenas de estudiantes respetuosos, que se esforzarán por aprender y que respetarán la autoridad del profesorado.
Me hace gracia que justamente sean los firmantes de este tipo de propuestas los que llamen utópicos o ingenuos a los que no comparten su postura ¿hay algo más utópico que una clase donde todos están en silencio, aprenden, se motivan y avanzan a la vez? ¿hay algo más ingenuo que creee que esa selección depende sólo de criterios académicos y no sociales como demuestran todos los estudios? ¿no son idealistas, pero idealizando un pasado que nunca existió como tal, los que apoyan a Modelo o las asociaciones afines? No comentaré cada uno de los puntos, pero dejo abierta la puerta a los lectores de este blog a expresar su opinión.
sábado, 21 de junio de 2008
Trabajando con mapas en clase
Los alumnos se van, pero nosotros podemos seguir pensando cosas para el año que viene, aunque todos necesitemos vacaciones (tenemos demasiadas, según los que no dan clase, pero eso sería tema de otro post).
Ya hablé en otro post de Worldmapper, que permite trabajar con mapas y temas, representando el tamaño de un país según la importancia que tenga en el tema en cuestión. Me parece un gran recurso y es el punto de partida para trabajar con mapas en la clase. Podemos usarlos como punto de partida para proyectos de reflexión y creación, por ejemplo:
- la no coincidencia entre fronteras de naciones y Estados o cómo han ido cambiando los países a lo largo de la historia, viendo como las guerras suelen surgir donde no están claras las fronteras. Dará pie a reflexionar sobre la identidad y cuestiones políticas aún vigentes
- la distribución de las lenguas en el mundo, que servirá para conocer otros idiomas, valorar su riqueza y ver en qué zonas se hablan más, diseñando campañas para favorecer las lenguas en peligro. Podemos crear carteles con frases comunes en diversas lenguas, estudiar el origen de cada una o saber más cosas sobre los pueblos que las hablan, además de conocer la UNESCO
- situar en el mapa los monumentos más importantes de cada zona, investigando sobre la época de su construcción, significado, estado actual y trazando rutas de viajes virtuales o descripciones de los mismos
- comprobar cómo se reparten recursos, dinero y tecnología, para concienciar sobre las desigualdades entre regiones, debatir sobre sus causas y escribir una carta con peticiones a los políticos. Puede servir para introducir testimonios de voluntarios de ONG o conocer organismos internacionales
- podemos investigar cuál es la situación de la mujer en cada área usando indicadores que se pueden extraer de Naciones Unidas, como pórtico a un proyecto sobre igualdad o sobre el 8 de marzo
- situar especies autóctonas, en peligro o no, relacionándolas con el clima, la orografía y la conservación de las especies naturales. Después podemos comprobar qué especies amenazadas están cerca y qué medidas se están tomando para que no desaparezca la diversidad, algo que se puede complementar con una visita en directo a un parque natural
Se pueden hacer mapas de cualquier cosa y deberían trabajarse en todas las áreas como medio para situar en el espacio lo que trabajamos y para tener una visión global y no sólo eurocéntrica
PD: No quiero insistir demasiado, pero recuerdo que durante julio sigue abierto el CIO para reflexionar con más calma
Ya hablé en otro post de Worldmapper, que permite trabajar con mapas y temas, representando el tamaño de un país según la importancia que tenga en el tema en cuestión. Me parece un gran recurso y es el punto de partida para trabajar con mapas en la clase. Podemos usarlos como punto de partida para proyectos de reflexión y creación, por ejemplo:
- la no coincidencia entre fronteras de naciones y Estados o cómo han ido cambiando los países a lo largo de la historia, viendo como las guerras suelen surgir donde no están claras las fronteras. Dará pie a reflexionar sobre la identidad y cuestiones políticas aún vigentes
- la distribución de las lenguas en el mundo, que servirá para conocer otros idiomas, valorar su riqueza y ver en qué zonas se hablan más, diseñando campañas para favorecer las lenguas en peligro. Podemos crear carteles con frases comunes en diversas lenguas, estudiar el origen de cada una o saber más cosas sobre los pueblos que las hablan, además de conocer la UNESCO
- situar en el mapa los monumentos más importantes de cada zona, investigando sobre la época de su construcción, significado, estado actual y trazando rutas de viajes virtuales o descripciones de los mismos
- comprobar cómo se reparten recursos, dinero y tecnología, para concienciar sobre las desigualdades entre regiones, debatir sobre sus causas y escribir una carta con peticiones a los políticos. Puede servir para introducir testimonios de voluntarios de ONG o conocer organismos internacionales
- podemos investigar cuál es la situación de la mujer en cada área usando indicadores que se pueden extraer de Naciones Unidas, como pórtico a un proyecto sobre igualdad o sobre el 8 de marzo
- situar especies autóctonas, en peligro o no, relacionándolas con el clima, la orografía y la conservación de las especies naturales. Después podemos comprobar qué especies amenazadas están cerca y qué medidas se están tomando para que no desaparezca la diversidad, algo que se puede complementar con una visita en directo a un parque natural
Se pueden hacer mapas de cualquier cosa y deberían trabajarse en todas las áreas como medio para situar en el espacio lo que trabajamos y para tener una visión global y no sólo eurocéntrica
PD: No quiero insistir demasiado, pero recuerdo que durante julio sigue abierto el CIO para reflexionar con más calma
miércoles, 18 de junio de 2008
Unir primaria y secundaria
Ya escribí sobre el paso de primaria a secundaria, por cierto una de las búsquedas que más hace la gente para llegar a este blog en Google (no sé si luego se quedan y lo leen o si encuentran lo que buscaban porque no dejan comentarios). Con la LOE se permite y alienta la fusión de centros de primaria y secundaria en un único centro con dirección única aunque funcionamiento autónomo, en la línea de lo que pasa en los concertados y privados y que gusta a las familias porque no tienen que buscar un nuevo colegio al cambiar de etapa (parece que el paso entre cursos es igual de complicado y que también se dan problemas de coordinación a pesar de compartir espacios).
Creo que tener centros diversos es bueno, mientras no se rompa una etapa por la mitad. Puede haber centros 0-18, 3-12, 3-16, 12, -16, 0-6 o 3-18, la complejidad de cada uno será que todos trabajen en equipo y con metas comunes, algo que depende de la voluntad de equipo y no del número de cursos. Como posible punto negativo, el tamaño. A pesar de que fui a un gran colegio (en los dos sentidos) y me encantó en su época (incluso fardábamos del número de alumnos), y de que esos centros tienen unas instalaciones envidiables, como docente creo que la cercanía se da más en centros pequeños, con un trato más familiar, donde se conocen casi todos. Igual que reclamamos ratios reducidas en las aulas, reclamo centros manejables o divididos por unidades de funcionamiento para cuidar la relación, que es pilar de cualquier proceso educativo, especialmente si surgen problemas.
Coordinar etapas es una buena oportunidad si se cuida la relación con el alumno y no se diluye la especifidad de cada ciclo.
Creo que tener centros diversos es bueno, mientras no se rompa una etapa por la mitad. Puede haber centros 0-18, 3-12, 3-16, 12, -16, 0-6 o 3-18, la complejidad de cada uno será que todos trabajen en equipo y con metas comunes, algo que depende de la voluntad de equipo y no del número de cursos. Como posible punto negativo, el tamaño. A pesar de que fui a un gran colegio (en los dos sentidos) y me encantó en su época (incluso fardábamos del número de alumnos), y de que esos centros tienen unas instalaciones envidiables, como docente creo que la cercanía se da más en centros pequeños, con un trato más familiar, donde se conocen casi todos. Igual que reclamamos ratios reducidas en las aulas, reclamo centros manejables o divididos por unidades de funcionamiento para cuidar la relación, que es pilar de cualquier proceso educativo, especialmente si surgen problemas.
Coordinar etapas es una buena oportunidad si se cuida la relación con el alumno y no se diluye la especifidad de cada ciclo.
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